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LA VANGUARDIA
Sábado, 1 de Octubre de 2005
EL PP PIDE ELECCIONES INMEDIATAS PARA QUE LOS ESPAÑOLES SE PRONUNCIEN SOBRE EL ESTATUT
Carmen Del Riego
Los populares exigen primero que se tramite el texto como una reforma constitucional
MADRID - La solución al Estatut aprobado por el Parlament son elecciones anticipadas en España. La conclusión es del PP, que ayer exigió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, su convocatoria inmediata para dar oportunidad a los españoles de que se pronuncien sobre si están dispuestos a aceptar reformas como la del Estatut, que supone separarse de España.
La tesis del PP, expresada ayer por el secretario general de este partido, Ángel Acebes, tras consumarse la aprobación del Estatut, es que la responsabilidad de la situación que se crea con el nuevo Estatut y lo que eso supone para el futuro de España es única y exclusiva de Zapatero. Éste no incluía en el programa con el que se presentó a las elecciones generales una reforma constitucional del calado que supone la reforma estatutaria, ya que afecta al modelo de Estado. Por eso, subrayó Acebes, "todos los españoles deben ser consultados antes de que el Congreso adopte decisiones irreparables, como son la separación de España de una parte del territorio". Los españoles, insistió el número dos del PP, "tienen derecho a ser consultados".
Pero todavía queda un resquicio que haría que el PP no exigiera la convocatoria de elecciones: que la Mesa del Congreso - y ya se encargará de solicitarlo así el grupo popular- tramite el texto aprobado por el Parlament como una reforma constitucional y no como una reforma estatutaria.
La diferencia no es baladí. Los estatutos tienen la consideración de ley orgánica y, por lo tanto, necesitan ser aprobados por mayoría absoluta, con lo que los votos del PP no son necesarios. Por el contrario, la reforma constitucional requiere una mayoría reforzada, de tres quintos o dos tercios según los casos.
La petición se basa en que el PP considera que determinados artículos de la reforma del Estatut son, en realidad, reformas constitucionales, y entre ellos citan la inclusión del término nación,la ruptura de la unidad del Poder Judicial o el blindaje de competencias.
El PP ya esgrimió este argumento cuando se tramitó el plan Ibarretxe. Este grupo solicitó en la Cámara que se tramitara como reforma constitucional, lo que no fue aceptado por el PSOE. En aquella ocasión, los populares no llegaron a la petición de elecciones, porque los socialistas anunciaron de inmediato, a través del propio presidente Zapatero, que votarían en contra de la admisión a trámite del plan, pero en este caso los socialistas darán su apoyo a la tramitación de la reforma estatutaria de Catalunya. El PP no duda en equiparar la reforma del Estatut al plan Ibarretxe, e incluso Acebes considera que el texto del Parlament "es más preocupante que el plan Ibarretxe", porque a un contenido similar, "un proceso de secesión que busca la libre asociación con España", se suma el hecho de que el plan Ibarretxe "no venía impulsado por el presidente del Gobierno ni votado por el PSOE".
La situación creada es para el PP de "enorme gravedad", porque supone "una ruptura constitucional y la separación territorial de España". Además, según Acebes, representa "el fin de la igualdad entre los españoles", con lo que España se encuentra "en un momento de extrema gravedad por la asunción de riesgos innecesarios".
El análisis que hace el PP es muy negro: "Por primera vez en las páginas de nuestra historia asistimos a que un presidente del Gobierno ha azuzado a una comunidad autónoma para separarse de España". No sólo eso, sino que "rompe el espíritu constitucional que suponía que una parte de España no iba a imponer al resto su modelo". |