Información en la Prensa

LA VANGUARDIA Abre sus Informaciones con la Oposición del PP

Por Sin Pancarta - 17 de Octubre, 2005, 18:02, Categoría: Información en la Prensa

Me ha llamado la atención que la primera noticia, o el aspecto más destacado para el diario catalán, sobre la aprobación del "Estatut" es la petición del PP de convocar elecciones generales para que los españoles se pronuncien sobre la reforma catalana. No son los argumentos que avalan las hipotéticas bondades de esta "reforma", ni siquiera el acuerdo en si mismo, o la aprobación parlamentaria. El tema central es la oposición del PP ¿Con qué fines? ¿Provocar más asaltos e incendios a sus sedes? ¿Aislamiento? ¿Qué se les considere unos apestados socialmente hablando? Iremos dilucidando estas cuestiones en los próximos días.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL PP PIDE ELECCIONES INMEDIATAS PARA QUE LOS ESPAÑOLES SE PRONUNCIEN SOBRE EL ESTATUT

Carmen Del Riego

Los populares exigen primero que se tramite el texto como una reforma constitucional

 

MADRID - La solución al Estatut aprobado por el Parlament son elecciones anticipadas en España. La conclusión es del PP, que ayer exigió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, su convocatoria inmediata para dar oportunidad a los españoles de que se pronuncien sobre si están dispuestos a aceptar reformas como la del Estatut, que supone separarse de España.

La tesis del PP, expresada ayer por el secretario general de este partido, Ángel Acebes, tras consumarse la aprobación del Estatut, es que la responsabilidad de la situación que se crea con el nuevo Estatut y lo que eso supone para el futuro de España es única y exclusiva de Zapatero. Éste no incluía en el programa con el que se presentó a las elecciones generales una reforma constitucional del calado que supone la reforma estatutaria, ya que afecta al modelo de Estado. Por eso, subrayó Acebes, "todos los españoles deben ser consultados antes de que el Congreso adopte decisiones irreparables, como son la separación de España de una parte del territorio". Los españoles, insistió el número dos del PP, "tienen derecho a ser consultados".

Pero todavía queda un resquicio que haría que el PP no exigiera la convocatoria de elecciones: que la Mesa del Congreso - y ya se encargará de solicitarlo así el grupo popular- tramite el texto aprobado por el Parlament como una reforma constitucional y no como una reforma estatutaria.

La diferencia no es baladí. Los estatutos tienen la consideración de ley orgánica y, por lo tanto, necesitan ser aprobados por mayoría absoluta, con lo que los votos del PP no son necesarios. Por el contrario, la reforma constitucional requiere una mayoría reforzada, de tres quintos o dos tercios según los casos.

La petición se basa en que el PP considera que determinados artículos de la reforma del Estatut son, en realidad, reformas constitucionales, y entre ellos citan la inclusión del término nación,la ruptura de la unidad del Poder Judicial o el blindaje de competencias.

El PP ya esgrimió este argumento cuando se tramitó el plan Ibarretxe. Este grupo solicitó en la Cámara que se tramitara como reforma constitucional, lo que no fue aceptado por el PSOE. En aquella ocasión, los populares no llegaron a la petición de elecciones, porque los socialistas anunciaron de inmediato, a través del propio presidente Zapatero, que votarían en contra de la admisión a trámite del plan, pero en este caso los socialistas darán su apoyo a la tramitación de la reforma estatutaria de Catalunya. El PP no duda en equiparar la reforma del Estatut al plan Ibarretxe, e incluso Acebes considera que el texto del Parlament "es más preocupante que el plan Ibarretxe", porque a un contenido similar, "un proceso de secesión que busca la libre asociación con España", se suma el hecho de que el plan Ibarretxe "no venía impulsado por el presidente del Gobierno ni votado por el PSOE".

La situación creada es para el PP de "enorme gravedad", porque supone "una ruptura constitucional y la separación territorial de España". Además, según Acebes, representa "el fin de la igualdad entre los españoles", con lo que España se encuentra "en un momento de extrema gravedad por la asunción de riesgos innecesarios".

El análisis que hace el PP es muy negro: "Por primera vez en las páginas de nuestra historia asistimos a que un presidente del Gobierno ha azuzado a una comunidad autónoma para separarse de España". No sólo eso, sino que "rompe el espíritu constitucional que suponía que una parte de España no iba a imponer al resto su modelo".

LA VANGUARDIA: La Visión Catalana del 'Estatut

Por Sin Pancarta - 17 de Octubre, 2005, 17:55, Categoría: Información en la Prensa

Los políticos catalanes, con al excepción del PP, celebran el ‘acuerdo’ y manifiestan su alegría y esperanza.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

MARAGALL AFIRMA QUE EL NUEVO ESTATUT ASPIRA A CAMBIAR ESPAÑA

Jaume V. Aroca

El president está convencido de que el término ‘nación’ se aceptará

BARCELONA - "Yo personalmente soy, creo que en realidad, lo somos todos, unos enamorados de estas Españas. Tanto, que las queremos cambiar un poco. No nos inhibimos. Las queremos cambiar un poco. Es el gran reto, el gran reto económico y político que tenemos: cambiar el marco en el que estamos. No sólo hablar de nosotros y ellos. No, no. Nosotros somos ellos también. Y en la medida en que lo somos, queremos cambiar un poco esto a lo que pertenecemos". El president Maragall más denso - lo que, de acuerdo con la experiencia, indica que fue el más emotivo- cerró ayer el pleno en el que durante tres días ha debatido la reforma del Estatut d´Autonomia de Catalunya.

La intervención de ayer de Maragall sirvió para explicar dos cosas: la primera es que, en opinión del president, el nuevo Estatut es, o debería ser, el punto del que arranca el cambio de la España autonómica hacia la España federal. Un objetivo que, según confesó en su discurso, le aliviará el tedio cotidiano tras estos meses de agitadísima negociación: "Nos moriríamos de aburrimiento si no tuviésemos por delante el reto de convencer a España, de seducirla, como alguien ha dicho estos días".

En segundo lugar, la intervención de Maragall sirvió para demostrar que tras el pacto que le obliga a prolongar la legislatura como mínimo un año y medio, lo que le apetece al presidente de la Generalitat es pasar página y emplearse a fondo en lo que él definió como "la segunda parte del cuatrienio" - o sea, la legislatura-, en la que la percepción de la acción del Govern ha de ser diferente, "porque la que se tiene ahora no es adecuada con la realidad", afirmó.

Pero, fundamentalmente, en su intervención de ayer Maragall envió algunos mensajes a España ahora que ya está claro que no será él quien defenderá la proposición catalana ante el Congreso en el pleno del 22 de noviembre en el que se tomará en consideración la iniciativa catalana. El primero, que Catalunya es singular: "La mejor manera de ahogar la autonomía, el nacionalismo y el sentimiento de patria de Catalunya ha sido muchas veces tratar de reconocer que cada uno se llame como se quiera. Tratar de reconocer que cada uno tiene el derecho a hacer lo que quiera. No es esto lo que propone Catalunya". Porque, como señaló anteriormente, "por la vía de la multiplicación de las identidades lo que se está intentando es ahogar las diferencias. Y las diferencias existen".

Segundo mensaje: el deber constitucional de la solidaridad de Catalunya con el resto de las comunidades autónomas tiene un límite.

Nuestro concepto de equidad es "si tú me ayudas, yo te ayudo; y si no, no". "Nosotros - afirmó más adelante Maragall- hemos llegado al punto al que podíamos llegar. Y nosotros hemos conseguido que las otras autonomías, en este momento, estén mejor equipadas... y ya es el momento de decirles: volad solas, ha llegado el momento de que voléis solas".

Tercer y último mensaje: Maragall se mostró convencido de que el término nación incluido en el preámbulo del texto del nuevo Estatut sobrevivirá a la negociación en las Cortes. "Espero poder decir, y que el futuro me dé la razón, que se equivocan quienes piensan que el término nación decaerá. Porque se aceptará, porque nuestra propuesta se aceptará. Porque los que han de hacerlo y decirlo, lo diremos y lo haremos. Miren - concluyó-, la paz en Euskadi y el Estatut de Catalunya son las pruebas de fuego de la España de hoy. Y las ganaremos. Y nuestro pueblo lo celebrará". Maragall concluyó su intervención sin ningún mensaje conciliador a los socialistas españoles, que ven en el Estatut más defectos que virtudes. Pero de ello se encargaron ayer y anteayer los portavoces del PSC.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

MAS HACE SUYO EL ESTATUT Y AGRADECE A MARAGALL QUE PERSEVERARA ANTE EL PSOE

Susana Quadrado

El líder de CiU pide unidad para que "España no nos dé la espalda"

BARCELONA - Artur Mas dio ayer por cumplido el objetivo que perseguía con la aprobación del nuevo Estatut en Catalunya. Su discurso desde la tribuna para explicar el sí de CiU no dejó lugar a dudas, y más desde el momento en que Mas hizo suyo el nuevo Estatut diciendo que responde a "nuestro proyecto" y que cubre las aspiraciones de una generación de políticos catalanistas de la que se siente su representante. "Ha hablado Catalunya con voz alta y clara. Hemos fijado un referente, un horizonte nacional (...). Ahora tenemos que hacernos respetar", proclamó complacido. El líder de CiU pidió que los partidos catalanes se conjuren en Madrid para "reclamar que España no nos dé la espalda", porque "Catalunya no ha dado nunca la espalda a España".

A Mas se le veía henchido, pese a su insistencia en que éste era un Estatut fruto del "mérito compartido", en alusión a los partidos que le habían dado su apoyo. El juicio sobre la contribución de cada cual en este proceso lo juzgarán las urnas, vino a decir. "No ha ganado nadie. Ha ganado Catalunya", concluyó. En este contexto, el agradecimiento que Mas dedicó al president Pasqual Maragall adquirió una significado especial. Al president le reconoció un doble mérito: por un lado, el de haber conducido al PSC hacia la vía de la reforma del Estatut cuando estaba en la oposición; y por otro, el de haber mantenido como presidente de la Generalitat esa "apuesta" pese a que en Madrid ya no había un gobierno del PP, "que seguro diría que no", sino uno del PSOE, que "podía decir que sí". Era una manera sutil de agradecerle a Maragall haber reconducido el acuerdo hacia unas posiciones en las que CiU se siente cómoda pese a las presiones del PSOE.

Mas afirmó que ahora la principal responsabilidad de la negociación en Madrid recae en el PSC, que es quien más arriesga con este proyecto de Estatut. Al partido de los socialistas catalanes también le dio las gracias por estar dispuesto a "asumir esta responsabilidad, que no es fácil". "Era imprescindible, en este punto de unión, no sacrificar el referente de futuro y la ambición de Catalunya simplemente por lo que pudiera pasar en Madrid. Ya lo afrontaremos. Juntos lo defenderemos", añadió. Y pidió con vehemencia que los partidos catalanes actúen como un solo hombre en el trámite del Estatut en las Cortes de Madrid, porque, de lo contario, "si el proceso acabara mal, no saldrá nadie indemne".

Su discurso de ayer entroncó perfectamente con el que él mismo pronunció de forma solemne antes de su designación como sucesor de Jordi Pujol. Tanto es así que en algún momento se diría que utilizó expresiones casi idénticas a las de esa conferencia que le entronizó como sucesor en CiU: "Lo más importante que hemos hecho es fijar un horizonte nacional (...). Sabiendo dónde tenemos que ir, yo estoy absolutamente seguro que llegaremos. No sé si más pronto o más tarde, ojalá sea a la primera; esto es lo que intentaremos (...). Seguro que vendrán tiempos futuros, que serán sustituidos por otros objetivos, más ambiciosos". Estas palabras dejaban constancia de que el proyecto de Mas, que ayer él mismo identificó con el del proyecto de Estatut que acababa de aprobarse, no es una opción de ruptura con España y se construye sobre la base del "catalanismo de la mejor tradición", con el que se ha identificado Jordi Pujol. La bandera de la autodeterminación, apuntó, será la de otra generación.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

CAROD SITÚA LA REFORMA COMO PARTE DE UN PROCESO GRADUAL HACIA LA INDEPENDENCIA

Francesc Bracero

 

BARCELONA - El nuevo Estatut aprobado ayer por el Parlament representa para ERC tan sólo una etapa hacia el objetivo de la independencia de Catalunya. El presidente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, expuso ayer ante el pleno del Parlament que acababa de aprobar la reforma que si el texto no es aceptado por las Cortes ahora, en unas circunstancias favorables, será imposible para siempre una relación amable entre España y Catalunya.

Al igual que en su día hizo el lehandakari Juan José Ibarretxe cuando defendió su proyecto soberanista en el Congreso de los Diputados, Carod consideró el Estatut aprobado ayer por el Parlament como "una mano tendida a España". "Un pacto - añadió- de voluntad real y sincera con el Estado".

Si ese ofrecimiento no es aceptado, prosiguió, "es que es imposible". "Si no nos quieren más que para pagar y llamarnos insolidarios, ¿qué hacemos, pues, todavía en España?". Carod mencionó a "esta España antipática" que considera que el Estatut no debería ni ser admitido a trámite. Si la reforma resulta rechazada, el líder independentista aseguró que "se deshará una ilusión colectiva, pero perderá también toda credibilidad el proyecto plural del que habla a menudo el presidente del Gobierno español".

Carod justificó la necesidad del Estatut por el bienestar, la calidad de vida, la modernización y la "continuidad nacional como pueblo en un Estado plural, en una Europa diversa, en un mundo globalizado".

El discurso de Carod tuvo también una profunda referencia a los aspectos identitarios del Estatut. Recordó que Pasqual Maragall "no es un presidente de una comunidad autónoma más". "Tenemos - observó- una historia nacional de regularidad institucional y, como la tenemos, la exhibimos".

El líder de Esquerra aprovechó su alocución para extender el ámbito de la nación catalana al "territorio de lengua catalana".

En una semblanza histórica, Carod reprodujo algunos de los comentarios de los parlamentarios catalanes de distinto signo político que defendieron en las Cortes el proyecto de Estatut del año 1931. Fueron referencias a Amadeu Hurtado, Manuel Carrasco i Formiguera, Umbert Torres, Joan Hostalrich y Rafael Campalans. Esa defensa no pudo evitar, según Carod, "un recorte formidable" del texto en Madrid.

Carod señaló que el Estatut "no es de derechas ni de izquierdas, sino de sentido común". Acabó el discurso con un "Visca la nació catalana, lliure, naturalment".

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

PIQUÉ VE EL TEXTO COMO UN INTENTO DE ALEJAR A CATALUNYA DE ESPAÑA

Josep Gisbert

 

BARCELONA - Josep Piqué ve el nuevo Estatut como un "intento de alejar a Catalunya del resto de España", porque, en su opinión, el texto aprobado ayer por el Parlament no persigue la mejora de los intereses de los ciudadanos, sino que encubre "segundas intenciones", en la línea de alterar la Constitución y el espíritu de la transición. Éste fue uno de los argumentos con los que el presidente del PP en Catalunya justificó el rechazo de su partido al contenido del nuevo Estatut, convencido de que "la voluntad de distanciar a Catalunya de España" se entiende de los partidos que se proclaman independentistas y nacionalistas, en alusión a ERC y CiU, pero resulta incomprensible de otros que "comparten este juego", en clara referencia al PSC en general y a Pasqual Maragall en particular.

El ex ministro consideró también que el texto, además de ser inconstitucional, resulta intervencionista y ofensivo por establecer un modelo de sociedad que, a su juicio, no se corresponde con el que defiende la mayoría de ciudadanos de Catalunya, y por pretender hacer incompatible el doble sentimiento de catalán y español. Josep Piqué quiso rebajar, en suma, la euforia de las fuerzas políticas que habían dado su visto bueno al nuevo Estatut, a las que apeló a no "trasladar a la ciudadanía expectativas que después pueden verse frustradas", y que está convencido de que así será, durante el trámite en el Congreso".

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

SAURA PLANTEA EL TEXTO COMO UN RETO AL ESTADO DE MÁS AUTOGOBIERNO EN UN PROYECTO FEDERAL

Silvia Hinojosa

 

BARCELONA - Joan Saura defendió ayer con entusiasmo el voto afirmativo de los diputados de ICV-EA al nuevo Estatut, "un sí esperanzado - destacó- y en mayúsculas, para abrir un proyecto de nueva etapa política e histórica en Catalunya". Saura calificó el texto aprobado como "de máximos", en tanto que "plantea al Gobierno central y a las Cortes un reto democrático: el reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado y el desarrollo real y a fondo del autogobierno en una perspectiva federal". Y destacó el avance que supone respecto a los derechos sociales y en otorgar un mayor autogobierno, que permite "dar respuesta a los retos de Catalunya".

En su doble condición de conseller de Relacions Institucionals y de presidente del grupo ICV-EA, Joan Saura inició su discurso con una larga lista de agradecimientos por el proceso estatutario, entre los que destacó desde el papel del Govern y los grupos hasta la labor histórica del PSUC. Además, señaló que, "posiblemente, si no se hubiera producido un cambio político en Catalunya, no habría Estatut", porque este fue un compromiso del tripartito. También consideró decisivo "el cambio político en Madrid".

En este capítulo, Saura se refirió a las aportaciones de las entidades y los ciudadanos a la reforma estatutaria, y pidió "un ejercicio de humildad" entre los políticos catalanes para admitir que el proceso ha sido "excesivamente largo" y "a menudo aparecía más lo que nos diferenciaba que lo que teníamos en común". Esta situación, a su juicio, "ha tapado el fin esencial del Estatut de que las personas vivan mejor". Sin embargo, destacó que "tenemos la oportunidad de girar la situación" y "rehacer los vínculos con la ciudadanía" mediante la explicación de que "este Estatut responde a la vida cotidiana de las personas". El conseller se refirió al próximo trámite en las Cortes al señalar que "con seguridad tendremos acusaciones de todo tipo", que hay que afrontar "con una batalla de ideas basada en una verdadera cultura federal". Y explicando que el Estatut "no es una amenaza". Para ello, pidió unidad a los partidos catalanes, una apuesta por la movilización ciudadana que apoye la negociación en Madrid y buscar complicidades en el Estado.

Así se Logró Aprobar el Texto según LA VANGUARDIA

Por Sin Pancarta - 17 de Octubre, 2005, 17:48, Categoría: Información en la Prensa

La culminación del ‘Estatut’ (léase despropósito) es narrada de la siguiente forma:

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

POR UN CÁLCULO, POR UNA COMA

Susana Quadrado y Francesc Bracero

El acuerdo del Estatut estuvo en un tris de frustrarse por sendas diferencias en financiación y educación

 

Barcelona - Artur Mas estuvo a punto de romper la negociación que CiU mantenía con el tripartito sobre la financiación un par de horas antes de que se formalizara el acuerdo. Ocurrió el jueves por la tarde en el Parlament, donde se desarrolló la última escena del larguísimo relato de intriga que acabó, como ya es conocido, con el pacto sobre el nuevo Estatut.

En la madrugada del miércoles al jueves, Francesc Homs se reunió con Ernest Maragall en casa de éste para analizar juntos la última propuesta de financiación, que el PSC conoció al día siguiente. Mas y su equipo estuvieron toda la mañana del jueves esperando una respuesta. Fue la peor. Los socialistas, que a mediodía reunieron a su ejecutiva, habían decidido que no aceptaban el modelo porque discrepaban fundamentalmente en dos aspectos: la cuota de retorno,en la que CiU insistía, y la llamada cuota de inicio,que debía servir para que la Generalitat se resarciera del mal funcionamiento de los sistemas de financiación vigentes.

Tras recibir aquel jarro de agua fría, una delegación del tripartito y otra de CiU se reunieron en los despachos del grupo nacionalista en el Parlament. Mientras tanto, llegaban noticias de Madrid de que el PSOE no quería el Estatut. Aquella reunión, rodeada por una gran expectativa, dio como resultado que, al salir, las dos partes estaban de acuerdo en que estaban en desacuerdo.

Tras aquel encuentro hubo otro tiempo de impasse en el que ambas partes se dedicaron a valorar en qué podían ceder y hasta dónde estaban dispuestos a aguantar para llegar al pacto. En los despachos de CiU, el equipo técnico de Artur Mas elaboró una propuesta para calcular la controvertida cuota de inicio.Mas estaba seguro de que sería asumible para los socialitas y que, en los despachos del PSC, no iban a rechazarla. Enviaron el papel y esperaron la respuesta. Llegó por teléfono. Al tripartito tampoco le gustaba.

Y en ese momento se produjo la crisis. Mas estuvo en un tris de arrojar la toalla, hasta el punto de que la dirección se llegó a plantear convocar una rueda de prensa para anunciar el no de CiU. Pero fue Artur Mas quien pidió calma. "Esperemos. Todavía se puede arreglar", les dijo. Y así fue. Tras aquella crisis, todo empezó a funcionar en el sentido contrario. Los nuevos mensajes cruzados a ambos lados del Parlament apuntaban al consenso que se fraguó pasadas las diez de la noche, cuando Mas acudió al despacho del president Maragall. El acuerdo no se cerró con el pacto sobre la financiación, sino que quedó en el aire a falta de resolver un nuevo frente - en el que Unió se hizo fuerte- sobre la laicidad de la escuela pública. Las posturas de principios sostenidas por Unió Democràtica, por una parte, y por ICV-EUiA, por otra, amenazaban con romper la mayoría que buscaban formar el tripartito y CiU para dar vía libre al Estatut. Era el segundo apartado del artículo 21, sobre los derechos y deberes en el ámbito de la educación. El texto reza: "Las madres y los padres tienen garantizado, de acuerdo con los principios establecidos por el artículo 37.4, el derecho que los asiste para que sus hijos e hijas reciban la formación religiosa y moral que vaya de acuerdo con sus convicciones en las escuelas de titularidad pública, en las que la enseñanza es laica". Esa última coma fue la clave.

La solución se impuso en una postrera reunión entre Maragall, Mas, Carod y Saura, pero se hizo de rogar. Saura no cedía. Carod recordó que en el Estatut de Baleares fue una coma la que resolvió un conflicto que también parecía irresoluble. La propuesta de Carod fue bien acogida por el tripartito. No tanto por Mas, quien les recordó que ese malabarismo sintáctico era algo así como hacer trampas. El líder de CiU entendió que era la mejor de las soluciones y que, sin ella, el Estatut no salía. Mas hizo como que no veía la coma que el tripartito metía con calzador y dio por bueno el texto. La modificación entró en el registro del Parlament con la coma escrita con bolígrafo sobre el texto ya mecanografiado.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL PARLAMENT REMITE EL PROYECTO AL CONGRESO EL MIÉRCOLES E INICIA UN PROCESO QUE ACABARÁ EN JUNIO

José María Brunet y Josep Gisbert

Los tres diputados catalanes que defenderán la iniciativa serán nombrados el próximo jueves

 

MADRID / BARCELONA - El debate sobre el proyecto de Estatut se prolongará al menos hasta junio del 2006, según prevén todos los grupos. El texto tiene que pasar el doble filtro del Congreso y del Senado. La parte fundamental de la negociación discurrirá en la Comisión Constitucional del Congreso, que preside Alfonso Guerra. El miércoles, el presidente del Parlament, Ernest Benach, hará entrega del proyecto al presidente del Congreso de los Diputados, Manuel Marín.

El proceso que debe seguir el texto pone de manifiesto su naturaleza pactada entre el Parlament y las Cortes españolas. Lo demuestra, por ejemplo, el hecho de que, una vez admitido a trámite el proyecto, se abrirá un periodo de presentación de enmiendas cuya discusión corresponderá a una ponencia mixta, formada por una delegación del Parlament y otra de la Comisión Constitucional de la Cámara Baja.

Esta ponencia será el órgano parlamentario al que corresponderá el trabajo técnico y político más duro. Antes de eso, el primer momento solemne en la larga tramitación del proyecto será su presentación en el Congreso. Esta sesión parlamentaria podría tener lugar a comienzos de noviembre. La presentación correrá a cargo de una delegación del Parlament, que estará integrada por tres miembros. El próximo jueves se nombrarán esos diputados. Aunque todavía no hay ninguna conclusión, lo más probable es que sean los presidentes de los tres primeros grupos: Artur Mas (CiU), Manuela de Madre (PSC) y Josep LLuís Caord-Rovira (ERC). Parece descartada la fórmula de que sea Maragall quien defienda el proyecto.

El texto pasará con toda probabilidad este examen, que sólo supone la admisión a trámite. En teoría, este debate tendrá lugar en dos meses. La Mesa del Congreso establecerá un plazo de presentación de enmiendas que podrá ser ampliado. Ala hora de la verdad, esta fase se prolongará al doble o el triple, según todos los grupos parlamentarios.

Los textos serán analizados y votados separadamente por las delegaciones del Parlament y de las Cortes. Han de contar, pues, con el beneplácito de ambas partes. Es importante señalar que no se exige unanimidad en las votaciones, ya que basta la mayoría simple, que se obtiene mediante el procedimiento de voto ponderado.

Si al final no hay acuerdo entre las delegaciones parlamentarias, la Comisión Constitucional puede aprobar un texto por su cuenta y mandarlo al Congreso. El Parlament puede aceptar este dictamen o retirar el proyecto. Si éste llega al pleno y es aprobado, pasa al Senado. En la Cámara Alta se repite el proceso y, si se introducen enmiendas, el Congreso tiene que volver a pronunciarse. La votación definitiva en el Congreso implicará que el Estatut queda aprobado si lo apoya la mayoría absoluta de la Cámara.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

NO HAY BILLETES

Alrededor de 400 personas de la sociedad civil asistieron a la votación del nuevo texto catalán

 

BARCELONA - Las tribunas del Parlament vivieron ayer un lleno más propio de los grandes acontecimientos deportivos. Se hubiera podido colgar el cartel de no hay billetes. Pero no eran el Barça ni el Espanyol quienes luchaban por un título, sino que Catalunya estaba a punto de vivir un día histórico con la votación de su Estatut. Alrededor de 400 personas de diferentes ámbitos de la sociedad civil quisieron ver in situ - y algunos salir en la foto- ese momento. Y es que tras muchos meses de dimes y diretes, de discusiones por la financiación, por una coma más o menos, o por el concepto de nación; y es que tras dos días de maratonianas sesiones en el Parlament, de esfuerzos por conseguir un acuerdo, llegó el momento de oficializar el proyecto de reforma.

Entre los asistentes destacaban algunos de los nombres clave del catalanismo político de las últimas décadas, como el ex president de la Generalitat Jordi Pujol, los ex presidentes del Parlament Heribert Barrera y Joan Rigol. Otros de los asistentes fueron el alcalde de Barcelona, Joan Clos; los ex consellers convergentes Macià Alavedra y Xavier Trias; el presidente de la Diputación de Barcelona, Celestino Corbacho; la vicepresidenta del Congreso, Carme Chacón; el senador Carles Gasòliba, el diputado en el Congreso Joan Puigcercós, la esposa del president Maragall, Diana Garrigosa, o el presidente del Futbol Club Barcelona, Joan Laporta.

Tras el sí del hemiciclo al Estatut - con la excepción del voto de los diputados del PP- llegaron los abrazos, las felicitaciones y las fotos de rigor en los pasillos del Parlament.

Y en este ambiente de celebración - era momento de olvidar aunque sólo fuera por unos instantes meses de arduas negociaciones- no podían faltar el cava y los canapés.

Entre los más felices se encontraba Jordi Pujol, quien no dudó en felicitar frente a una nube de cámaras y ansiosos periodistas a Mas y Maragall por haber sacado adelante el nuevo texto catalán. "Es un día bonito, de alegría. Y... ¿por qué? Pues porque hubiera podido pasar una cosa fatal: que se hubiera aceptado un mal Estatut. Pero finalmente ha salido un buen Estatut", dijo un exultante Jordi Pujol, curtido en mil batallas, a quien el entusiasmo del momento no le hacía perder de vista el futuro político que se avecina: "Ahora hemos de empezar a pensar en lo de Madrid. Catalunya hoy está en muchos aspectos en una encrucijada".

LA VANGUARDIA: La Reación de los Políticos Nacionales

Por Sin Pancarta - 17 de Octubre, 2005, 17:40, Categoría: Información en la Prensa

La reacción en Madrid es detallada en el popular diario barcelonés.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

TOQUE DE QUEDA EN EL PSOE, ZAFARRANCHO EN EL PP

Enric Juliana

Zapatero escribió de su puño y letra la declaración que leyó la vicepresidenta Fernández de la Vega   

 

MADRID - José Luis Rodríguez Zapatero escribió de su puño y letra la breve declaración institucional que leyó la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega en la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros. Consigna: respeto a la amplia mayoría del nuevo Estatut - a diferencia del plan Ibarretxe en la Cámara vasca- y apelación al rigor constitucional. Masajes Zapatero: linimento y vigor.

Fue un día arduo ayer en la Moncloa. El presidente tuvo que emplearse a fondo para que el PSOE no se abriese como un abanico ante el previsible ataque en cuña del férreo Partido Popular. La tensión en las filas socialistas por el pacto de Catalunya supera en bastantes grados el malhumor exhibido en público. El evidente disgusto de los afectos al ideal jacobino se entremezcla con el creciente malestar del socialismo meridional, cada vez más obsesionado por las señas de identidad, por mantener bien alta la bandera de la igualdad y de la igualación.

Encabezan la procesión algunas personalidades dotadas de un finísimo sentido de la oportunidad, como el ministro de Defensa, José Bono. En vísperas de la celebración de la fiesta nacional del 12 de Octubre, Bono caracolea como un caballo de Jerez. Está que se sale. Tanto es su entusiasmo que el jueves a punto estuvo de abrazar en los pasillos del Congreso a Alfonso Guerra, con quien no intercambiaba los buenos días desde el 35. º congreso del PSOE. Como el lector recordará, la corriente guerrista hizo todo lo posible para que el hombre de La Mancha no alcanzase la secretaría general del partido el año 2000. Por esa brecha inició su ascenso el hábil Zapatero.

En plena fase de fibrilación - estimulada con unos cuantos voltios por el vibrante discurso de Pasqual Maragall en el Parlament: "Queremos cambiar España"-, el PSOE corría ayer el riesgo de salirse de madre y aparecer como una torre de Babel: uniformista por la base, federal en las plantas intermedias y medio confederal en el ático catalán. Desde la presidencia del Gobierno se impartieron precisas instrucciones para evitar un desbarajuste coral. Decretado el toque de queda, la Moncloa sólo expidió un permiso pernocta para el presidente del partido y de la Junta de Andalucía, cabeza visible del malestar meridionalista. Manuel Chaves midió muy bien la longitud de sus palabras: "Como presidente de la Junta de Andalucía sólo puedo decir que no estoy de acuerdo con lo aprobado por el Parlament de Catalunya; no haré más comentarios, salvo uno: que la soberanía nacional radica en el Congreso de los Diputados, garantía máxima de que todos los estatutos que están siendo objeto de reforma en España, tanto el catalán como el andaluz, el canario o el valenciano, serán constitucionales y solidarios".

También habló Alfonso Guerra, quien además de pase pernocta perpetuo posee licencia especial como presidente de la comisión Constitucional del Congreso, el órgano que, en primera instancia, deberá debatir y enmendar el proyecto elevado por el Parlament. Guerra estuvo cauto y profesional al manifestar que el debate será complicado y largo, porque "son muchos los artículos que plantean dificultades de encaje constitucional". Más significativas aún fueron las siguientes palabras: "El grupo socialista tiene una historia de disciplina interna muy importante". Conjuraba así una leyenda que viene circulando desde hace días por Madrid, según la cual unos cincuenta diputados socialistas estarían dispuestos a votar en contra del Estatut de Catalunya, pese a la voluntad de acuerdo que emana de la doctrina Zapatero. Esos cincuenta diputados, dice el runrún, estarían en busca de un capitán que los abanderase. Queda claro que el cabecilla no será Guerra, quien en caso de rebelión luciría las insignias de mariscal. También cabe descartar a Bono. El ministro de la Defensa caracolea, gestiona los tres ejércitos (tierra, mar y aire), pero no tiene mando sobre la tropa socialista.

Toque de queda en el PSOE hasta nuevo aviso y zafarrancho de combate en el Partido Popular. Ayer volvió a quedar claro que las abcisas y coordenadas de la estrategia popular mantienen el trazo aznariano. La secuencia es la siguiente: el lunes José María Aznar lanza la consigna de la semana al declarar que el proyecto de Estatut lleva en su seno el germen de un "cambio de régimen". Al día siguiente, Eduardo Zaplana, fino estilista, vincula las últimas bombas de ETA a "la semana del Estatut". El jueves, Mariano Rajoy fulmina con la mirada a una periodista que, en rueda de prensa, le pregunta si suscribe las palabras de Aznar sobre el "cambio de régimen". Y ayer, oficiando Ángel Acebes de portavoz, el PP exige que el Estatut sea tramitado como reforma constitucional y se someta al voto de los españoles... como si de un cambio de régimen se tratara.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

CATALUNYA SE PRONUNCIA Y RECLAMA ATENCIÓN A ESPAÑA

Jordi Barbeta

El tripartito y CiU consideran que el Estatut reconcilia a las fuerzas del catalanismo

 

BARCELONA - Catalunya se ha pronunciado a través de sus representantes democráticamente elegidos y lo ha hecho de forma inequívoca a favor de una profunda reforma de su estatus político. De los 135 diputados del Parlament, 120 votaron ayer a favor de la reforma del Estatut, y sólo quince - los representantes del PP- lo hicieron en contra, en una solemne sesión en la que cada parlamentario emitió su voto puesto en pie y de viva voz.

En los discursos y en la mente de todos se situaba al mismo nivel la proclamación de Catalunya como nación y el desafío que supone para España atender las aspiraciones al autogobierno del pueblo catalán. No en vano la reforma suma el respaldo de más del 85% de los votos de los catalanes - frente al 12% en contra- y un eventual rechazo en las Cortes supondría abrir una crisis sin precedentes.

Quizá por ello, junto a la evidente euforia desatada por el éxito del proyecto de reforma, se notaba en los rostros la gravedad de la responsabilidad adquirida: "Somos unos enamorados de las Españas, tanto que las queremos cambiar", dijo el president Maragall, en la intervención con la que se cerraba la histórica sesión parlamentaria, pero luego añadió: "Se ha terminado hablar de nosotros y ellos, porque nosotros somos ellos", aunque también adoptó un tono exigente dirigiéndose también a España: "Si te ayudas, te ayudo, y si no, no". No fue muy distinta la reclamación del líder de la oposición, Artur Mas: "Catalunya ha hablado alto y claro y Catalunya no ha dado nunca la espalda a España; ahora que España no le dé la espalda a Catalunya. Hemos de exigir respeto". En la misma línea, el líder independentista Josep Lluís Carod-Rovira definió la propuesta catalana como "una mano tendida a España", pero advirtiendo también que si en las circunstancias actuales, que son las más favorables, no se logra establecer una relación amable entre Catalunya y España, habrá que concluir que esa relación es imposible. El líder ecosocialista, Joan Saura, subrayó que el Estatut "no es una amenaza para nadie". La sintonía de los cuatro grupos parlamentarios que habían apoyado la reforma se convirtió en una reconciliación de los partidos que se reclaman catalanistas, después de la brecha abierta por el pacto tripartito y la posterior crisis del Carmel. El Estatut parece haberse convertido incluso en el comienzo de una gran amistad entre dos personajes tan distintos y distantes como Pasqual Maragall y Artur Mas. Después de todo, Mas desde la tribuna del Parlament pronunció un sentido reconocimiento al coraje político que, a su juicio, ha demostrado el presidente de la Generalitat en su apuesta por una reforma ambiciosa del Estatut. En una jornada tan emotiva y especialmente difícil para la minoría que votaba en contra, el líder del PP, Josep Piqué, supo econtrar el tono para explicar de forma convincente el desacuerdo, que no sonó en absoluto estridente y que se situaba muy lejos del catastrofismo que los dirigentes nacionales de su partido practicaban con ahínco desde la capital.

Desde luego, que la aprobación del Estatut se celebrara ayer en el Palau de la Ciutadella mirando todo el mundo de reojo hacia Madrid tenía su explicación, porque desde el momento mismo en que trascendió el acuerdo político entre Maragall y Mas, sin que se conociera siquiera el contenido de los acuerdos, la artillería político-mediática capitalina abrió fuego a discreción y no cesó en todo el día.

Está claro que el PP pretende utilizar el Estatut como su principal arma arrojadiza contra el presidente del Gobierno y no dejó pasar ni 24 horas para abrir las hostilidades. El secretario general del PP, Ángel Acebes, consideró que la reforma pretende cambiar la Constitución y exigió para su aprobación mayoría cualificada de dos tercios o bien disolución de las Cortes y elecciones anticipadas. El Gobierno apenas se dio por aludido por los excesos de gesticulación de los conservadores.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL GOBIERNO RECIBE CON RESPETO EL ESTATUT, PERO LO REVISARÁ CON MÁXIMO RIGOR CONSTITUCIONAL

Cristina Sen

El Ejecutivo admite que el debate tiene muchos riesgos, pero cree que un buen fin le fortalecerá

 

MADRID - El Gobierno recibió ayer la aprobación del Estatut y su remisión al Congreso como un reto arriesgado, lleno de peligros, pero, al fin y al cabo, un reto que si acabase bien supondría un fuerte espaldarazo al modelo político que impulsa José Luis Rodríguez Zapatero. Riesgos y retos aparte, la primera evaluación que hizo el Ejecutivo de la propuesta catalana pivota sobre dos ejes. En primer lugar, se subrayó el respeto por un texto que "viene con consenso", pero por otro se marcó con claridad la línea que el Gobierno seguirá en la negociación, basada en la aplicación del "máximo rigor constitucional".

"Debemos garantizar - dijo la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega- que el texto que salga del Congreso respeta la Constitución de la A a la Z". No hacen falta grandes explicaciones para comprender que el Gobierno, mediante el grupo socialista en el Congreso, va a enmendar cuestiones del Estatut de dudosa constitucionalidad, y se espera que esta participación de las Cortes sea bien aceptada por los negociadores catalanes. Pero en sus respuestas, De la Vega intentó restar cualquier dramatismo al debate enmarcándolo en un proceso de plena normalidad democrática, donde ahora la discusión cambia de lugar y llega a Madrid, como ocurrió también en 1979. La vicepresidenta había preparado ayer su primera intervención en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros con Rodríguez Zapatero.

El Ejecutivo no quiere dar la sensación de que avasalla o agravia a Catalunya con respuestas duras, tampoco considera que se esté, ni mucho menos, ante un nuevo plan Ibarretxe ni ante una propuesta que divida a los catalanes, pero necesita también definir con una cierta precisión que será necesario revisar a fondo una serie de aspectos. La vicepresidenta ya dio a entender que el modelo de financiación autonómica no cabe en el proyecto y que cualquier negociación de un nuevo sistema se debe de hacer en el marco de la multilateralidad con todas las autonomías. Recordó que el Consell Consultiu ya rechazó el primer modelo propuesto por el tripartito. Habrá cambios, por tanto, en este punto, pero las fuentes gubernamentales consultadas señalaron el modelo que ha llegado permite, por lo menos, que la propuesta de Estatut sea admitida a trámite en las Cortes. Esto no hubiera sido posible, aseguraron, si se hubiese mantenido sin cambios la fórmula de CiU.

En esta primera lectura y según los altos cargos consultados, tampoco se ven viable cuestiones como por ejemplo el blindaje competencial, la definición de competencias excluyentes, la revisión de leyes orgánicas e, incluso, la definición de Catalunya como nación. No es que Zapatero haya cambiado de opinión, sino que el Ejecutivo estima que la definición como nación debería de ir en el preámbulo del Estatut y no en el articulado. La negociación para pactar el texto se pilotará desde la Moncloa y el Ministerio de Administraciones Públicas con todos los grupos parlamentarios, especialmente el socialista.

El Gobierno reconoce que está ante una situación complicada en la que se juega mucho, pero se considera que, dentro de esta dificultad, era mejor que se aprobase el Estatut a que quedase encallado un proyecto catalán básico en la política de reformas de Zapatero. La cuestión, se señala, es que algunos sectores del PSOE no hagan el juego al PP y se minimice la tensión durante los próximos meses.

Anécdotas y Apuntes Varios

Por Sin Pancarta - 17 de Octubre, 2005, 17:04, Categoría: Información en la Prensa

Las anécdotas también tienen lugar en la información del diario de Godó.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

LA TORTILLA DE ERNEST MARAGALL

Ernest Maragall, secretario del Govern, tras mantener en su casa en la madrugada del viernes una larga negociación con Francesc Homs, al ver lo tarde que se había hecho y que todavía no habían cenado, optó por cocinar él mismo una tortilla con la que agasajó a su adversario político. Esta anécdota fue una de las más comentadas ayer en el Parlament

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

LA MANO DE CARME FIGUERAS

Uno de los últimos escollos de la negociación fue la redacción del preámbulo, que por momentos pareció una cumbre insuperable, dada la profundidad del texto y la premura de tiempo. Los negociadores de los distintos grupos han reconocido la audacia de la diputada del PSC Carme Figueras para propiciar un pacto tan difícil en apenas unas horas

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

PUJOL: "LO HABÉIS HECHO MUY BIEN"

Poco después de la histórica votación de ayer por la mañana, en pleno hemiciclo hubo un curioso encuentro entre el ex president, Jordi Pujol; el actual inquilino del Palau de la Generalitat, Pasqual Maragall, y el líder de la oposición, Artur Mas. Pujol saludó afablemente a ambos y les remarcó: "Lo habéis hecho muy bien". La escena fue recogida por las cámaras

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL PUÑETAZO DE ARTUR MAS

En la reunión del pasado jueves entre los cincos líderes de los partidos y el president, Artur Mas tuvo que dar un puñetazo - literal- sobre la mesa para desbloquear el tema de la laicidad. En el gesto no faltó alguna palabra malsonante y Mas recordó que en su opinión desde el tripartito le estaban engañando con este tema desde julio

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

LAS PATRONALES LOAN LA FINANCIACIÓN

Las patronales catalanas Fomento del Trabajo, Pimec, Cecot y la Cambra de Comerç destacaron ayer el "amplio consenso" logrado en el Parlament para la aprobación del nuevo Estatut y coincidieron en señalar las mejoras en la financiación para Catalunya que supondrá el acuerdo. Todas ellas confiaron en que el texto salga adelante en Madrid

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

CID PIDE ELIMINAR EL CONCORDATO

La consellera de Educació, Marta Cid, abogó ayer por la eliminación del Concordato del Estado español con la Santa Sede para que "finalmente la enseñanza pública" sea "laica" en Catalunya, tal como introduce el nuevo Estatut. "Ésta es una meta importantísima y que debemos aceptar dando un sentido de normalidad y de continuidad", añadió

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

UN LÁPIZ USB PARA ALMACENAR EL TEXTO

El presidente del Parlament de Catalunya, Ernest Benach, acudirá al Congreso de los Diputados el próximo miércoles para entregar al presidente de la Cámara, Manuel Marín, a las 12.00 h del mediodía, una memoria Flash USB que contiene el proyecto de reforma del Estatut d´Autonomia de Catalunya aprobado ayer en el Parlament

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

MÁS DE 2 MILLONES DE ESPECTADORES

Un total de 2.279.000 personas (un 25,2% de espectadores de media) vieron durante al menos un minuto este jueves la información de Televisió de Catalunya (TV3, K3-33 o 3/ 24) sobre el pleno del Parlament del proyecto estatutario. Cuando se anunció el acuerdo, la emisión conjunta de TV3 y 3/ 24 tuvo una media de 786.000 espectadores (12,1%)

Resumen editorial de LA VANGUARDIA

Por Sin Pancarta - 17 de Octubre, 2005, 16:58, Categoría: Información en la Prensa

Un ramillete de opiniones de la prensa nacional recogidas por LA VANGUARDIA. Eso sí sin añadir comentarios ni descalificaciones.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

DOBLE CRISIS DE ESTADO

ABC

El Estatut catalán promovido por Rodríguez Zapatero... ha devenido en una vulneración flagrante de la Constitución y en el gravísimo socavamiento del marco legal que los españoles acordaron concederse en 1978. La reforma aprobada en el Parlament pone en grave riesgo el concepto mismo de España, su razón de se... se ha presentando como moderno y bonancible un texto de tintes casi neoconstituyentes que sienta las bases de la jibarización insoportable del Estado español y su práctica subordinación a Cataluña.

El presidente español, Rodríguez Zapatero debe garantizar el marco constitucional que une y protege a los españoles.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

UN ESTATUT INASUMIBLE EN FONDO Y FORMA

LA RAZON

El tripartito y CiU fuerzan un acuerdo sobre financiación que deberá ser rechazado en Madrid. Un abrazo entre Maragall y Artur Mas, fue un epílogo de una intensa negociación entre socialistas y convergentes, para acordar una propuesta de financiación que en sus primeras versiones era plenamente inconstitucional. De lo dicho por los diputados convergentes y de lo sugerido por el PSC cabe aventurar que el Estatut contendrá un modelo de financiación en el que la Generalitat recaudará todos los impuestos de los catalanes... y decidirá que parte decide compartir con el resto de España.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

ESTATUT: LA PESADILLA SE CONVIERTE EN REALIDAD

EL MUNDO

Falta perspectiva para enjuiciar lo que ha sucedido en los últimos meses, pero da la sensación de que la clase política catalana se ha dejado llevar por una fiebre nacionalista en la que cualquier reivindicación parecía insuficiente. Zapatero es el gran responsable político de este engendro, que pretende convertir a Cataluña en una nación sin Estado, pero con casi todos sus atributos. El presidente del Gobierno ha alentado una irresponsable huida hacia delante del PSC y sus socios, que va a acabar muy mal. Se va a consumar este gran dislate que tendrá consecuencias nefastas para Cataluña y para el resto de España.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL ESTATUT

HERALDO DE ARAGON

El texto del Estatut, de aprobarse como está exigirá, como poco, la alteración posterior de un buen puñado de leyes de ámbito general español, incluidas cuatro orgánicas... entre estas las leyes del Poder Judicial y de los Tribunales Constitucionales.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

 

TABARRA DEL ESTATUT

Juan F. Pérez Chencho (DIARIO DE LEON)

Continuamos con la tabarra del Estatut. Tabarra que amenaza con saturarnos meses y meses en unas jugadas políticas que, según las encuestas, no les interesan a los ciudadanos catalanes y menos aún al resto de los españoles. Lo cierto es que se están discutiendo y aprobando artículos inconstitucionales que el Congreso deberá reformar.

LA VANGUARDIA

Sábado, 1 de Octubre de 2005

NACIONALISMO CATALÁN FEBRIL

José María Calleja (LA VOZ DE GALICIA)

El carajal del debate, refleja un profundo nivel de insolidaridad de políticos catalanes, incluido Maragall, respecto al resto de españoles. Maragall inicia una deriva a la que no se atrevió Pujol.

Engaño Masivo en EL PERIODICO

Por Narrador - 17 de Octubre, 2005, 16:48, Categoría: Información en la Prensa

La cobertura informativa que ha hecho EL PERIODICO sobre el ‘Estatut’ es una de las mayores desvergüenzas que recuerdo en muchos años. Ni en el caso de DEIA que prácticamente pertenece al PNV, ni en EL PAIS de Cebrián y Polanco se han visto situaciones similares. No hay información, no existe la opinión. Es publicidad pura, es una operación de lavado de cerebro al más puro estilo de Orwell y “1984”. Quienes se oponen al deseo de la oligarquía dominante son insultados, menospreciados y puestos en la ‘diana’. Juzguen y lean por si mismos.

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL PARLAMENT ENVÍA A MADRID UN ESTATUT AVALADO POR 120 DIPUTADOS

Carles pastor

• Mas ofrece al PSC el apoyo de CiU en la negociación que debe abrir ahora con el PSOE

 

Pasaba un minuto de las 11 de la mañana de ayer cuando terminó en el Parlament la votación nominal de la proposición de ley orgánica de nuevo Estatut. Como se esperaba, 120 diputados votaron a favor y 15 (todos los del PPC) en contra. Ahora la responsabilidad la asumen principalmente los socialistas catalanes, como reconoció con palabras amables Artur Mas, quien ofreció el apoyo de CiU para superar el mal trago que va a pasar el PSC con sus correligionarios españoles.

El acuerdo alcanzado la noche anterior entre el tripartito y CiU sobre el modelo de financiación que iba a incorporarse al proyecto desatascó todos los problemas que hasta ese momento estaban sobre la mesa.

El próximo miércoles, el presidente del Parlament, Ernest Benach (ERC), viajará a Madrid para entregar personalmente el texto de la proposición de ley al presidente del Congreso, Manuel Marín (PSOE), para que se inicie su largo y difícil periplo parlamentario.

Ayer por la mañana --el Día E del Estatut-- todo eran risas, besos, abrazos y aplausos en la sede del Parlament, en el parque de la Ciutadella. Los diputados celebraron con cava el acontecimiento, y al mediodía cada grupo parlamentario organizó almuerzos de celebración en restaurantes. Los líderes se cruzaron alabanzas y se lanzaron florecitas dialécticas. A punto estuvo Mas de jurarle amor eterno a su eterno rival, Pasqual Maragall.

Juerga en CiU

Los más expansivos eran los diputados de CiU, deseosos de manifestar en público que su sí al Estatut no había sido forzado por las circunstancias sino que respondía a que el proyecto recogía buena parte de sus planteamientos.

Tanta era la alegría convergente que hasta colgaron por primera vez de su página web la fotografía de Pasqual Maragall de cuando posó con Mas, la noche del jueves, para anunciar con un gesto del dedo pulgar que se había cerrado el pacto. Y Jordi Pujol, que había seguido con escepticismo el proceso estatutario, felicitó a Maragall y a Mas por haber pactado "un buen Estatut". Para el expresident ayer era un día "de júbilo y de alegría".

La satisfacción estratégica de CiU la verbalizó Mas en su intervención ante el pleno. El texto aprobado era importante sobre todo porque fijaba un horizonte reivindicativo para una nueva generación de nacionalistas. Dicho de otra forma: si el Congreso recorta el Estatut, lo que quede fuera será el programa político de CiU en los próximos años.

Y es que los líderes de los partidos que habían votado a favor expusieron ante el pleno cómo el texto aprobado se adecuaba, como si de un chicle se tratara, a sus respectivas estrategias: la construcción de una España federal, Pasqual Maragall y Joan Saura; el incremento de la soberanía de Catalunya hasta la frontera de la secesión, Mas; y una estación de paso hacia la independencia y una última oportunidad para que España acepte el federalismo plurinacional, Josep Lluís Carod-Rovira.

Josep Piqué, líder del único grupo que había votado no, defendió su autonomismo respetuoso con el Estatut de 1979 y proclamó su ambición de conservar y mejorar las relaciones entre Catalunya y España, que los demás --denunció-- se esfuerzan continuamente en deteriorar.

Optimistas y pesimistas

Las intervenciones sirvieron también para medir el grado de optimismo de cada uno por lo que puede ocurrir durante la tramitación del proyecto en las Cortes Generales.

Maragall, el más optimista de todos, se mostró convencido de que la propuesta catalana se aceptará, porque la paz en Euskadi y el Estatuto catalán son las "pruebas de fuego" de la España de hoy. Una España a la que que quiere convencer y cambiar. Un optimismo quizá excesivo, porque su regeneracionismo va mal acompañado de un recorte de la solidaridad interterritorial con las comunidades autónomas más pobres.

Muy prudente se mostró Mas, quien optó por reclamar de España que no sólo escuche, sino que respete la voluntad de Catalunya, expresada de forma democrática y pacífica. El líder nacionalista prefiere no pensar que el nuevo Estatut vaya a acabar mal, porque las consecuencias serían tan graves --dijo-- que ni se las quería imaginar.

Carod-Rovira no fue un derroche de optimismo. También el Estatut de Núria --recordó-- sufrió un recorte "colosal" a su paso por las Cortes de la República cuando, como ahora, mandaban en España "partidos amigos". Si ahora Madrid no acepta la mano tendida --un pacto para los años más inmediatos, precisó el líder independentista-- no sólo se deshará una ilusión colectiva y perderá toda credibilidad el proyecto de España plural de José Luis Rodríguez Zapatero. Lo más importante es que destruirá toda posibilidad de seguir pensando en que existe una España distinta de la centralista.

Desde fuera del campo

Desde fuera del campo del consenso, Piqué fustigó a todos los demás e hizo gala de un escepticismo extremo. El Estatut no pasará el filtro de las Cortes. Y eso, denunció, lo saben quienes han aprobado el proyecto estatutario, porque hay muchos elementos de inconstitucionalidad y porque una cosa es reformar el actual Estatut para adecuarlo a las nuevas necesidades del siglo XXI, y otra, pretender redistribuir el poder político debilitando el Estado.

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

ZAPATERO AVALARÁ EL ESTATUT EN EL CONGRESO PARA RETOCARLO A FONDO

Enric Hernàndez y Salomé García

• La financiación, el blindaje y el valor jurídico de 'nación', principales problemas • El Gobierno "respeta" el proyecto, pero quiere aplazar la votación hasta febrero

 

MADRID - No podemos rechazar un Estatuto apoyado por el 90% del Parlament." Con este sólido argumento, José Luis Rodríguez Zapatero defendió ayer ante su Gobierno la necesidad de apoyar una reforma estatutaria que juzga inconstitucional en muchos puntos, improcedente en otros y, en palabras de un ministro, "incluso un poquito rupturista". El presidente respaldará el Estatut, por tanto, pero para "retocarlo" en el Congreso y garantizar así su "rigor constitucional", según la vicepresidenta, Teresa Fernández de la Vega.

El orden del día del Consejo de Ministros no incluía el Estatut, pero el histórico acuerdo del Parlament andaba en boca de todos los miembros del Ejecutivo reunidos en la Moncloa. Por eso Zapatero les expuso cómo se las ingeniará para cumplir su promesa de avalar la reforma que saliera del Parlament tras concluir que se ajusta a una de sus condiciones, el amplio consenso, pero no a la otra, la constitucionalidad.

DISTINTO DEL 'PLAN IBARRETXE'

Desde la convicción de que, a diferencia del plan Ibarretxe, el texto catalán tiene "vocación de constitucionalidad", aunque fallida en algunos artículos, Zapatero ni siquiera planteó la hipótesis de que el Congreso rechace de entrada la propuesta del Parlament, como hizo con la de la Cámara vasca. Como anunció De la Vega tras la reunión del Consejo de Ministros, el presidente "respaldará" el Estatut en la Cámara baja, "lo que no significa que el texto no pueda retocarse si hay algún aspecto con problemas de constitucionalidad".

Sin gran entusiasmo --definió la aprobación del Estatut como un "dato importante" pero no una "buena noticia"--, la vicepresidenta expresó el "respeto" del Ejecutivo a la legitimidad del Parlament para proponer una reforma de la Carta catalana. Pero también precisó que el Estatut sólo ha superado su "primera fase", y que aún le quedan dos más: la tramitación en las Cortes y la ratificación en referendo en Catalunya.

"Vamos a respetar, negociar y escuchar, pero sin perder nunca de vista que la reforma del Estatuto catalán no será nunca la reforma de la Constitución, sino que se realiza en el marco de ésta", enfatizó De la Vega, quien garantizó que el texto que salga de las Cortes se ajustará a la Carta Magna "de la A a la Z".

EL VETO AL CONCIERTO

La portavoz eludió pronunciarse sobre qué puntos del Estatut deberá retocar el Congreso, o si el modelo de financiación que incorpora se asemeja o no al concierto vasco. Y es que, según fuentes próximas a la vicepresidenta, si el proyecto hubiera incorporado el cupo encubierto que reclamaba CiU, la Cámara baja hubiera tenido que vetarlo de entrada, como hizo con el plan Ibarretxe.

La prudencia de De la Vega obedece a la sospecha del Gobierno de que, en el plano jurídico, el sistema de financiación pergeñado por el conseller Antoni Castells puede tener cabida en la Constitución. Aun así, será modificado "por el interés general", aclara el Ejecutivo, pues si se extendiera a otras comunidades llevaría al Estado a la quiebra.

Molesto con el PSC por las cesiones que ha hecho a CiU para sumarla al consenso, el Gobierno prevé desarticular, entre otros puntos, el blindaje competencial y la definición de Catalunya como "nación". No para suprimirla, sino para desplazarla del articulado al preámbulo para que carezca de valor jurídico y no choque con la Carta Magna, que describe a España como "nación".

Para enfriar el debate y desvincularlo de la negociación presupuestaria, el Ejecutivo quiere aplazar hasta febrero del 2006 la votación en la que el pleno del Congreso aceptará tramitar el Estatut. De paso, ganará tiempo para lograr la cuadratura del círculo: enmendar el texto sin el apoyo de sus socios de ERC e IU-ICV, del resto de nacionalistas, ni del PP.

LAS ALTERNATIVAS DE ACEBES

Que los populares no están por ayudar a Zapatero no es nada nuevo. Pero Ángel Acebes lo confirmó ayer al plantearle dos alternativas: o tramita el Estatut como una reforma de la Constitución --que sí requiere el apoyo del PP-- o convoca elecciones.

Las Reacciones en EL PERIODICO

Por Narrador - 17 de Octubre, 2005, 14:17, Categoría: Información en la Prensa

En un alarde sin precedentes de una militancia impropia en un medio de comunicación el diario de Zeta loa la actuación de los creadores del ‘Estatut’ mientras desprecia de forma manifiesta a quien se opone a este disparate. Anécdotas como la comida de celebración o el propio preámbulo del texto inconstitucional se convierten en noticia.

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

MARAGALL: "LAS CORTES ACEPTARÁN QUE CATALUNYA ES UNA NACIÓN"

Josep Tordera

• El 'president' aboga por un nuevo modelo de solidaridad interterritorial • Asegura que la especificidad catalana genera incomodidad en el resto de España

 

BARCELONA - Pasqual Maragall se mostró ayer convencido de que el Congreso y el Senado darán por buena la definición de Catalunya como una nación, tal y como figura en el Estatut aprobado por el Parlament. De no ser así --añadió-- el resto del nuevo texto estatutario "no se entendería". El presidente de la Generalitat hizo esta afirmación en el discurso con el que cerró el pleno extraordinario de la Cámara catalana.

El president, en su intervención, realizó un exhaustivo recorrido por los argumentos que configuran su modelo de España plural, especialmente en lo que se refiere al encaje entre Catalunya y el resto de las comunidades. Maragall reivindicó la necesidad de contribuir a la transformación de España en un Estado federal: "Ellos somos nosotros", dijo.

INCOMODIDAD ESPAÑOLA

El president aseguró que "la mejor defensa de la unidad de España" pasa por la "libre" decisión de las comunidades de estar en ella, en base a un reconocimiento previo de su "personalidad". Al mismo tiempo, defendió la especificidad de Catalunya frente al resto de comunidades, algo que --dijo-- genera "incomodidad" en el resto de España.

Tras señalar que no iba a producirse un enfrentamiento "por los nombres" a la hora de definir Catalunya y España, Maragall reconoció que "algunos piensan que si el término nación decae en su tramitación por las Cortes)no valdrá la pena seguir".El president discrepó de quienes piensan así. "Espero poder decir, y que el futuro me dé la razón, que se equivocan, porque nuestra propuesta se aceptará", remarcó.

"VOLAR SOLAS"

Buena parte del discurso presidencial estuvo dedicado a defender el modelo de financiación que figura en el Estatut. Maragall apostó también por un nuevo enfoque de la solidaridad interterritorial "basado en el concepto 'si tú te ayudas, yo te ayudo, y si no, no".

A la hora de poner ejemplos, el presidente de la Generalitat entró de lleno en un campo de minas al señalar que Catalunya "ha agotado el margen que tenía para ser generosa" con el resto de autonomías. Algunas de estas comunidades --explicó Maragall--, pese a ser "más pobres en rentas, están mejor equipadas que Catalunya". "Ahora es el momento de decirles: 'volad solas, por descontado seguiréis siendo ayudadas, pero volad solas..."

En su discurso, Maragall incluyó una alusión a la situación vasca. "La paz en Euskadi y el Estatut de Catalunya son las pruebas de fuego de la España de hoy, y las ganaremos".

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

DE MADRE DICE QUE EL TEXTO ES UN INSTRUMENTO "DE FRATERNIDAD, NO DE AGRESIÓN"

Josep Tordera

 

BARCELONA - Manuela de Madre calificó ayer el nuevo Estatut de "muy ambicioso", pero tranquilizó a quienes ya han expresado su preocupación por su contenido añadiendo que el texto debe verse como un "instrumento de fraternidad, no de agresión". La presidenta del grupo Socialistes-Ciutadans pel Canvi hizo esta afirmación en el discurso que pronunció en el pleno del Parlament para explicar el sentido del voto de su grupo.

La presidenta del grupo socialista dijo en su intervención que era consciente de las dificultades que a partir de ahora va a encontrar el nuevo Estatut en su tramitación en el Congreso y el Senado. De Madre añadió que estas dificultades habrían sido menores si el texto final, fruto del consenso entre el tripartito y CiU, hubiera recogido un mayor número de las propuestas del PSC, especialmente en lo que se refiere al apartado de la financiación.

"FIRMEZA E INTELIGENCIA"

A pesar de estas dificultades anunciadas, De Madre aseguró que el nuevo Estatut es "un acuerdo para Catalunya y para España", y también un acuerdo "para ganar" en las Cortes. Según la vicepresidenta del PSC, el texto aprobado aporta "soluciones nacionales y racionales, ambiciosas y pragmáticas", soluciones que "modifican las leyes desde el cumplimiento de la ley" y en el marco "de una España federal".

De Madre, castellanohablante, empleó este idioma en un momento de su discurso para mostrar su respeto y estimación para con "la lengua de muchos catalanes que no tienen el catalán como idioma de uso habitual".

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

SAURA AFIRMA QUE EL ESTATUT SUPONE UN RETO PARA EL ESTADO

Xabier Barrena

• Señala que la Carta pone sobre la mesa una visión federal de España

 

BARCELONA - El conseller y presidente del grupo de ICV-EUiA, Joan Saura, afirmó ayer que el nuevo Estatut supone un doble "reto democrático" para el Gobierno y las Cortes pues apuesta por "la plurinacionalidad" de España y por el desarrollo del autogobierno "desde una perspectiva federal".

Saura definió el Estatut como un "pacto con el Estado", a partir del cual los catalanes quieren "el reconocimiento nacional de Catalunya", una financiación justa y redefinir las relaciones con España y la UE. Lo calificó también de "salto adelante" para Catalunya, ya que es una Carta "de máximos".

El conseller señaló que el proyecto "no es una amenaza para nadie", sino una "oportunidad histórica" del Gobierno para modernizar el modelo de Estado. Llamó, también, a todos los partidos a unir fuerzas en Madrid porque "los meses que se avecinan no serán fáciles", en referencia a la negociación del texto en la comisión constitucional del Congreso, en caso de que el proyecto supere el corte del pleno de las Cortes que debe admitirlo a trámite.

Advirtió, con todo, a los diputados catalanes de que recibirán "acusaciones de todo tipo" por parte de los sectores más centralistas.

CIUDADANOS CANSADOS

Tras reconocer que el proceso de redacción y aprobación del Estatut "ha sido demasiado largo" y que la ciudadanía ha mostrado "cierto cansancio", instó a iniciar una movilización de apoyo al Estatuto en Madrid dada la necesidad de "buscar complicidades en el Estado".

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

MAS RECLAMA A ESPAÑA RESPETO PARA CATALUNYA

Montserrat Baldomà

• Sitúa el texto aprobado como el "horizonte nacional" al que hay que llegar • Pasa el testigo de la responsabilidad al PSC y agradece a Maragall su valentía

BARCELONA - Catalunya ha hablado. Con voz clara y bien alta". Con estas palabras, y una indisimulada satisfacción, Artur Mas abría su discurso tras la aprobación del Estatut, el "referente de futuro" del catalanismo político. Sin obviar la dificultad del trámite negociador que ahora se inicia en las Cortes, el líder de CiU reivindicó el derecho de Catalunya a ser "escuchada" y "respetada" por España.

Subrayó Mas la "trascendencia y la profundidad histórica" del acuerdo estatutario y recordó que éste se ha logrado por vías democráticas y pacíficas, cumpliendo con la Constitución y por amplísimo consenso. Por si estas razones no eran suficientes para exigir "al resto del Estado" que respete a Catalunya, esgrimió otro argumento: "Catalunya nunca ha dado la espalda a España. Ahora debemos reclamar que España, en un momento trascendente, no nos la dé a nosotros".

LA RESPONSABILIDAD

Si hasta ahora, resaltó, CiU ha tenido la máxima responsabilidad para que el texto se aprobara en el Parlament, en tanto que fuerza indispensable para alcanzar los dos tercios necesarios, ahora son los socialistas los que deben asumir ese difícil papel. "Pero no estarán solos; estaremos todos", dijo, llamando una vez más a la unidad de acción y pidiendo que se destierren actitudes de "derrota previa".

No dejó pasar la oportunidad de expresar su queja por las veces que, durante el proceso, se ha puesto en duda la voluntad de CiU de aprobar un Estatut bajo el mandato de Pasqual Maragall. El sí "comprometido, ilusionado y exigente" de CiU, argumentó, nace de su amor por Catalunya y esta estima no depende de si está en el gobierno o en la oposición.

REFERENTE

Mas proclamó que, con la aprobación del Estatut, el catalanismo político ha fijado su "horizonte nacional", su referente de futuro. Presagiando que no se alcanzará el objetivo al 100 por 100 en el primer intento, el líder de CiU se aseguró terreno reivindicativo de cara al futuro, pero también dejó claro que serán otras generaciones, y no la que ahora dirige la federación, las que deberán superar ese horizonte de soberanismo constitucional.

En un discurso en el que se visualizó el auténtico relevo entre Jordi Pujol --siempre contrario a una reforma estatutaria-- y Mas, éste dio públicamente las gracias a Maragall por su valentía. Le reconoció el doble mérito de haber conducido al PSC hacia la reivindicación de un nuevo Estatut cuando estaba en la oposición y de haber mantenido la apuesta ya siendo president y cuando en Espanya gobernaba el PSOE y "no aquellos que seguro iban a decir que no", en referencia al PP.

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

PIQUÉ ACUSA AL RESTO DE OCULTAR QUE EL ESTATUT SERÁ RECORTADO

A. G.

 

BARCELONA - Los 15 diputados del PP catalán se quedaron ayer solos votando contra el nuevo Estatut. En medio de la euforia del tripartito y de CiU, a Josep Piqué le tocó jugar --lo reconoció él mismo desde la tribuna-- el incómodo papel del aguafiestas. Lo hizo sin contemplaciones. "Utilicen el condicional", reclamó al resto de grupos, a los que acusó de ocultar a la ciudadanía lo que en realidad "saben": que muchas de las conquistas más celebradas ayer, incluida la financiación, volverán del Congreso con un redactado "diferente". Es decir, recortadas.

El presidente del PPC se mostró convencido de que en el texto aprobado "quedan muchos puntos de dudosa constitucionalidad" y criticó "el camino absolutamente erróneo" de haber pretendido modificar la arquitectura de la España autonómica y la Constitución "a través de reformas estatutarias"

Piqué fue especialmente duro con el president Pasqual Maragall. Dijo comprender que ERC y CiU, desde la lógica de unas fuerzas políticas independentistas o nacionalistas, hayan defendido la reforma aprobada. Pero no así el PSC, al que acusó de haber respaldado, pese a compartir el proyecto político del PSOE, un Estatut que pretende "alejar Catalunya de España". A CiU también le recriminó haber apoyado un texto que, en el capítulo de derechos y deberes, consagra "un modelo de sociedad" que, según él, es el del tripartito. Citó la conflictiva alusión al carácter laico de la enseñanza pública y los artículos que "recogen el derecho al aborto libre y a la eutanasia activa".

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

CAROD VE MÁS CERCA UN ESTADO CATALÁN

Andreas González

• Afirma que la España plural sólo será creíble si no se rebaja el texto

 

BARCELONA - Catalunya entrará en otra estación con el nuevo Estatut, pero para Esquerra no será la de destino. Josep Lluís Carod-Rovira quiso subrayarlo ayer en su discurso en el Parlament. "Para nosotros --enfatizó-- la reforma es un paso más, no hacia otro Estatut, sino hacia un objetivo legítimo: el Estado, el nuestro".

Como suele hacer, el líder de ERC no ocultó que el de su partido es un proyecto que, aunque de forma gradual, persigue una meta clara: la independencia. El recordatorio, en la solemnidad del momento, no por conocido dejó de cobrar una resonancia especial. Carod quiso expresar cierta confianza --"este Estatut es una mano tendida al entendimiento con España"-- pero, dadas las dificultades que el texto deberá sortear durante su tramitación en el Congreso, lanzó también un claro aviso, con el PSOE como destinatario. "Si Madrid no acepta nuestra voluntad, se deshará una ilusión colectiva, pero perderá también toda credibilidad el proyecto plural del que habla el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero".

"NI CAPRICHO, NI INVENTO"

El presidente de Esquerra salpicó su intervención de argumentos para frenar algunas de las objeciones que, sin duda, deberá sortear la reforma a su paso por las Cortes Generales. Como la consagración de Catalunya como nación. "No somos una improvisación, ni un capricho, ni un invento", afirmó tras subrayar que los catalanes tienen una larguísima "historia nacional de regularidad institucional", muy previa a la Constitución que será la vara de medir la viabilidad de la reforma. Una trayectoria que quiso subrayar dirigiéndose a Pasqual Maragall: "Usted no es un presidente más de una autonomía más; es el presidente número 127 de una institución nacional con 650 años de historia".

Los 120 votos (el 89% del hemiciclo) que ayer validaron el Estatut fueron un argumento añadido para que Carod defendiera "la fuerza democrática irrefutable" de la definición de nación. Por eso, rechazó "la España antipática" que defiende que las Cortes no deberían ni aceptar a trámite la reforma. "Es una barbaridad, pero también un gran paso adelante. Antes había quien entraba por la Diagonal, y no sólo a pie", señaló aludiendo a la toma de Barcelona por las tropas franquistas en 1939.

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL YANTAR DEL DIPUTADO

M. Dolores García

• Los parlamentarios que apoyaron el nuevo Estatut decidieron ir a celebrarlo con un almuerzo • Los del grupo popular fueron los únicos que no estaban para festejos

 

BARCELONA - Quico Homs está estos días como un niño que acaba de hacer la comunión. Anda flotando, con una sonrisa que ni puede ni quiere borrarse de la cara. Quico Homs es uno de los ponentes de CiU en los trabajos del Estatut. Ni siquiera sus rivales discuten que el chico --está por los 40 recién estrenados-- se lo ha currado. Aún no se puede creer que a las dos de la madrugada de ayer, al regresar a su domicilio, le esperaran el alcalde de Taradell (Osona), su pueblo, y un grupo de amigos para celebrar el acuerdo.

Durante muchos meses, cuando acababa tarde el trabajo en el Parlament, paraba en un McDonalds de camino a casa. Entre pringosas hamburguesas, iba dándole vueltas a conceptos y artículos recogidos en el nuevo Estatut. En medio de ese "baño de realidad", como él mismo define a la afamada cadena de alimentación, estuvo a punto --"no lo hice porque no tengo..."-- de preguntar a alguno de los clientes si veía mejor que las competencias fueran exclusivas o excluyentes, o ambas cosas a la vez.

Ayer Quico Homs arrinconó el fast food y se fue con el resto de sus compañeros de partido a celebrar el acuerdo a un restaurante --como Dios manda-- de la Villa Olímpica cuya buena pinta es fácilmente apreciable en la fotografía superior, en la que aparece Pujol, flanqueado por Felip Puig y Artur Mas, en pleno brindis.

Pujol apareció en el Parlament a tiempo para el momento histórico de la votación y los discursos finales. Por el camino se topó con Mas, a quien abrazó y dijo: "En nombre de toda la gente de Convergència, lo has hecho muy bien". Luego permaneció en la tribuna de invitados, junto a Ernest Maragall y el expresidente del Parlament Heribert Barrera (ERC), mientras en la otra zona reservada para el público, los líderes sindicales se sentaban junto a Joan Laporta.

El PSC, a la Barceloneta

Al acabar el pleno, plagado de agradecimientos mutuos de lo más empalagoso, las aguas políticas volvieron a su cauce y cada grupo político decidió celebrar el acontecimiento por su cuenta. Quico Homs y los suyos a la Villa Olímpica. Cerca de allí, Maragall y el grupo socialista optaron por un restaurante de la Barceloneta. En la foto superior puede verse al president propinándole un capón cariñoso a Miquel Iceta, el mago del PSC en materia estatutaria, a quien también le van las hamburguesas aunque ayer tocara menú marinero.

Los republicanos y los ecosocialistas celebraron el acuerdo con el clásico picoteo. Un buen plato de ibéricos y la tortilla de patatas (también llamada española) en el caso de los diputados de Carod-Rovira, que atacaron el tapeo allí mismo, en el Parlament. El ponente de ERC Joan Ridao, que también ha dado el callo de lo lindo, muestra su apetito en la imagen que acompaña esta página. Le reconocerán porque es el único (y hasta diría que el primero) en echar mano de la vianda mientras mira al fotógrafo. En la última instantánea, Joan Saura, el conseller del Estatut, deja un segundo el pa amb tomàquet para levantar la copa de tinto con sus compañeros de ICV-EUiA.

Parece ser que los del PP se fueron a casa, que no tenían el cuerpo para demasiada jarana.

Así acabó el feliz acontecimiento que ha tenido a los diputados catalanes entretenidos --en algunos casos al borde del ataque de nervios-- durante meses. Que se vayan preparando ahora los de la comisión constitucional del Congreso porque ya lo decía ayer Maragall: "Nos moriríamos de aburrimiento si no tuviéramos el reto de seducir a España". Salut!.

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL PREÁMBULO DEL ESTATUT

 

La nación catalana se ha ido haciendo en el transcurso del tiempo con las aportaciones de energías de muchas generaciones, de muchas tradiciones y culturas, que han encontrado en ella una tierra de acogida. Catalunya ha definido una lengua y una cultura, ha modelado un paisaje, ha acogido también otras lenguas y otras manifestaciones culturales, se ha abierto siempre al intercambio generoso, ha construido un sistema de derechos y libertades, se ha dotado de leyes propias y ha desarrollado un marco de convivencia solidario que aspira a la justicia social.

Este Estatut sigue la tradición de las constituciones y otros derechos de Catalunya, que históricamente habían significado la articulación política y social de los catalanes y las catalanas.

Desde 1714, han sido diversos los intentos de recuperación de nuestras instituciones de autogobierno. En este itinerario histórico constituyen hitos destacados, entre otros, la Mancomunitat de 1914, el restablecimiento de la Generalitat y el Estatut de 1932 y el de 1979, en el que se establecía que Catalunya quería ejercer, entonces como ahora, su derecho inalienable al autogobierno.

Es en este sentido que el Estatut es depositario de una memoria y guarda el recuerdo de todos los que han luchado y de los que estuvieron exiliados o incluso de los que murieron por el reconocimiento de los derechos nacionales de Catalunya y los derechos sociales de los catalanes.

Pero tanto o más que la memoria, mueven este Estatut la aspiración, el proyecto y el sueño de una Catalunya sin ningún tipo de obstáculos a la libre y plena interdependencia que una nación necesita hoy.

La vocación y el derecho de los ciudadanos de Catalunya de determinar libremente su futuro como pueblo, que el Parlament de Catalunya ha expresado reiteradamente, se corresponde con la afirmación nacional que históricamente representó la institución de la Generalitat, vigente hasta el siglo XVIII y después recuperada y mantenida sin interrupción como máxima expresión de los derechos históricos de que dispone Catalunya y que este Estatut incorpora y actualiza.

Hoy Catalunya, en su proceso de construcción nacional, expresa su voluntad de ser y de continuar avanzando en el reconocimiento de su identidad colectiva y en el perfeccionamiento y la ampliación del autogobierno con este nuevo Estatut.

De esta manera, este Estatut define las instituciones de la nación catalana y sus relaciones con los pueblos de España en un marco de libre solidaridad con las nacionalidades y las regiones que la conforman, compatible con el desarrollo de un Estado plurinacional.

Del mismo modo, se establecen los vínculos de relación con Europa, donde todas las comunidades nacionales han de participar de forma corresponsable en las instituciones de gobierno y legislativas para contribuir así a la construcción europea

Este Estatut se configura como el de Catalunya y Aran, y los ciudadanos de Catalunya y sus instituciones reconocen Aran como una realidad nacional con entidad propia.

Catalunya quiere avanzar, a través de este Estatut, hacia una democracia de más calidad basada en un equilibrio de derechos y deberes y en la participación ciudadana. Este principio orienta la acción de los poderes públicos, que están al servicio del interés general y los derechos de los ciudadanos, como el derecho al bienestar, a la calidad de vida, a vivir en paz, a disfrutar de unos servicios públicos eficientes y de calidad y a la protección del medio ambiente, a disponer de un sistema de prestaciones universales que favorezcan la igualdad y la cohesión social, y la creación de riqueza y de ocupación plena y de calidad, con un compromiso permanente de lucha contra las desigualdades, las discriminaciones, las injusticias y la pobreza.

Estos derechos se ejercen conjuntamente con la responsabilidad individual y el deber cívico de implicarse en el proyecto colectivo, en la construcción compartida de la sociedad que se quiere conseguir, organizada a partir del principio de proximidad por medio de los ayuntamientos, las comarcas y las nuevas veguerías, que integran el sistema institucional de la Generalitat.

El autogobierno de Catalunya se inscribe, pues, en estos valores y objetivos, que desarrolla en el ámbito de Catalunya y que promueve en el ámbito español y europeo, especialmente la defensa de la pluralidad de lenguas y culturas, a la cual Catalunya aporta el catalán como lengua propia y común de toda la ciudadanía con independencia de su lengua de origen y de uso habitual

Éste es un Estatut de y para personas libres. La libertad política que conseguimos como país nunca ha de ir en contra de las libertades individuales de los ciudadanos de Catalunya, porque sólo es libre de verdad un país donde cada uno puede vivir y expresar suficientes identidades diversas, sin ninguna relación de jerarquía o de dependencia entre ellas.

Es por todo eso que este Estatut establece que:

Primero. Catalunya es una nación.

Segundo. La Generalitat restablecida en 1931 nunca ha dejado de existir, en tierra propia o en el exilio, por la tenacidad de nuestro pueblo y la fidelidad de sus dirigentes.

Tercero. Catalunya, afirmando sus derechos históricos, ha desarrollado y tiene una posición singular respecto a la lengua, la cultura, el derecho civil y la organización territorial.

Cuarto. Catalunya es un país rico en territorios y gentes, una diversidad que la define y la enriquece desde hace siglos y la fortalece para los tiempos que vienen.

Quinto. Catalunya considera que España es un Estado plurinacional.

Sexto. Catalunya convive fraternalmente con los pueblos de España y también es solidaria con el resto del mundo.

Séptimo. El derecho catalán es aplicable de manera preferente.

Octavo. La tradición política democrática de Catalunya ha subrayado siempre la importancia de los derechos y deberes, del saber, de la educación, de la cohesión social y de la igualdad de derechos, y hoy, en especial, la igualdad entre mujeres y hombres.

Noveno. El acceso a los sistemas universales de comunicación, transporte, innovación, investigación y tecnología, y también el desarrollo sostenible deben ser decisivos para los catalanes.

Décimo. Catalunya, por medio del Estado, pertenece a la Unión Europea, comparte los valores y el modelo de bienes y de progreso europeos y ofrece su amistad y colaboración a las comunidades y las regiones vecinas a fin de formar, desde el Mediterráneo, una eurorregión útil para el progreso de los intereses comunes en el marco de sus competencias.

Por fidelidad a estos principios y hacer realidad el derecho inalienable de Catalunya al autogobierno, los parlamentarios catalanes proponen el siguiente Estatut.

EL PERIODICO de Franco Insulta a quienes Cuestionan el 'Estatut'

Por Sin Pancarta - 17 de Octubre, 2005, 7:03, Categoría: Información en la Prensa

Yo pensaba que la función de la prensa era informar, sin renunciar a emitir libremente la opinión que cada uno considere oportuno. Lo que nunca pude imaginar es que la prensa, un medio informativo se convierta en una extensión más de la política militante dedicándose a insultar a quien no aprueba este ‘Estatut’. Franco siempre nos da sorpresas, desde cuando apoyaba la corrupción y los GAL hasta…  Su comportamiento con los compañeros lo verán más abajo.

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL MAPA DE LAS MINAS

Carles Cols

• La definición de Catalunya como nación y el modelo de financiación encabezan la lista de artículos que, presumiblemente, levantarán ampollas en el Congreso • El PP cuestionará el texto, pero también el PSOE

 

BARCELONA - Mejor cortar el cable rojo. Tal vez el verde. Un sexto sentido parece alertar a los padres del Estatut de que las 52 páginas del proyecto ayer aprobado serán recibidas en el Congreso por el PP y (en el mejor de los casos) por medio PSOE como una bomba que es necesario desactivar. No es difícil predecir qué artículos serán objeto con más ahínco de manipulación para, llegado el caso, desactivarlos.

A >> La semántica de los símbolos ya irrita

Cuatro palabras tiene el artículo 1.1 del proyecto de Estatut. "Catalunya es una nación". No ha necesitado pasar de ahí el frente mediático y político más conservador del resto de España para comenzar a levantar barricadas ante la llegada del Estatut. Es incompatible --sostienen-- con el preámbulo de la Constitución, que también define a España como nación.

La negociación del proyecto en el Congreso de los Diputados tendrá mucho de semántica. El texto aprobado ayer en el Parlament, en realidad, está premeditadamente acentuado. Los diputados del PP en la Cámara catalana sostienen que el tripartito y CiU han querido redactar el equivalente a una Constitución catalana y, de hecho, en privado, algunos de los padres del Estatut no lo niegan.

Está en los detalles. Por ejemplo, el artículo 12 insta a la Generalitat a promover "convenios, tratados y otros instrumentos de colaboración" con otros territorios, españoles o no, que mantengan lazos lingüísticos y culturales con Catalunya. La firma de tratados es una potestad que en el imaginario colectivo se atribuye a los estados.

A última hora, además, se ha añadido un elemento más de controversia. En el preámbulo, dado a conocer en la madrugada de ayer, se afirma: "Catalunya considera que España es un Estado plurinacional". El Estatut redefine España.

B >> Temor a un nuevo reparto del pastel

Está al final del Estatut (de la página 45 a la 48), pero como controversia pronto estará por delante del debate sobre si Catalunya es una nación y de cualquier otra cuestión. Se trata del nuevo modelo de financiación que el título sexto del Estatut propone. Recaudación de todos los impuestos, capacidad normativa... Son cuestiones que cuando ya fueron simplemente sugeridas pusieron en estado de alerta a las comunidades autónomas receptoras de fondos de solidaridad.

El modelo consensuado por CiU y el tripartito plantea que, tras recaudar todos los impuestos en Catalunya, la Generalitat haga dos transferencias a las arcas estatales, una en concepto de los gastos generales del Estado (Fuerzas Armadas, el cuerpo de funcionarios de la Administración central, la Corona, etcétera) y otra como aportación a los fondos de solidaridad interterritorial.

La fórmula, es previsible, obtendrá un frontal rechazo del PP, por su ideario ya conocido y porque está en la oposición, pero de todo el Estatut éste es el título que más tensiones internas puede ocasionar en el PSOE, pues dos de las comunidades autónomas más sensibles a un nuevo reparto del pastel de la solidaridad, Andalucía y Extremadura, están gobernadas por Manuel Chaves y Juan Carlos Rodríguez Ibarra, dos dirigentes socialistas de peso.

C >> La incierta división de uno de los tres poderesa

El proyecto de nuevo Estatut, audaz, plantea una reforma profunda de la estructura judicial de Catalunya. Más allá del contenido de la propuesta, ese capítulo es la más clara prueba de la ambición del Estatut de reformar el Estado desde una comunidad autónoma y no desde un debate previo en el seno de las Cortes españolas.

Es todo un capítulo singular, pues su desarrollo está sujeto a que previamente el Gobierno central, de forma unilateral y sin condicionantes previos, revise una ley orgánica. Ha sido, de hecho, una de las polémicas internas de la ponencia del Estatut. ¿Hasta qué punto un estatuto es la vía para reivindicar la reforma de leyes orgánicas del Estado?

Al margen de ese debate, la reforma que plantea el Estatut pretende dotar a Catalunya de un Consejo del Poder Judicial a la catalana --Consell de Justícia de Catalunya, ha sido bautizado-- y reforzar el actual Tribunal Superior de Justícia de Catalunya de modo que sea prácticamente una última instancia en la escala de recursos y cierre la puerta, pues, al Tribunal Supremo.

D >> Los ministerios recelan siempre de un traspaso

Las competencias y la meta de que la Administración central no entre en el huerto de la Generalitat a catar melones es una capa de barniz que recubre el Estatut de principio a fin. La propia y controvertida apelación a los derechos históricos es un ejemplo. No es una referencia historicista nostálgica. La inclusión de esa expresión es --sostienen sus defensores-- una fórmula jurídica que, bien empleada, permite blindar competencias.

Que las competencias exclusivas le correspondan a la Generalitat de forma "íntegra y excluyente" es una de las minas de previsible estallido en el paso del Estatut por el Congreso. Pero en el capítulo de competencias resultará más determinante la lectura crítica que cada ministerio haga de los artículos que, poco o mucho, le afectan. El Estatut reivindica competencias, por ejemplo, en seguridad nuclear y salvamento marítimo. Todas las administraciones son celosas de lo que tienen. Incluso la Generalitat. En ese sentido, es previsible una extenuante discusión, punto por punto, de cada petición con decenas de argumentos sobre la mesa de por qué ese traspaso es inviable técnicamente.

Es una historia ya conocida. Hace años que la Generalitat reivindica infructuosamente la gestión de los aeropuertos catalanes. El Estatut incluye ahora esa competencia.

E >> El deseo de una 'cuota' catalana en el Estado

El Estatut prevé redefinir la relación entre Catalunya y el Gobierno central a través de la bilateralidad. Es un término que desde la perspectiva de los ponentes del texto define una relación casi entre iguales. Fruto de esa concepción, desde la premisa de que la Generalitat también es Estado y de que Catalunya es, por lengua y cultura, un espacio singular, el Estatut reivindica una hasta ahora inexistente cuota catalana en instituciones y organismos económicos y sociales

Así, los artículos 180 y 181 del proyecto establecen que la Generalitat participará en la designación de magistrados del Tribunal Constitucional y de los consejeros del Consejo General del Poder Judicial, y que, de hecho, el Parlament propondrá candidatos para los cargos.

La misma mecánica se plantea para otros organismos: el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, el Tribunal de Cuentas, la Agencia Tributaria (con independencia de que la Generalitat tenga una propia), el consejo de Radiotelevisión Española (RTVE), la Agencia de Protección de Datos.

¿Será motivo de polémica? No es lo mismo, pero la numantina resistencia de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones a ser trasladada a Barcelona no invita al optimismo.

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL PP PROPONE QUE EL ESTATUT SE RECHACE COMO EL 'PLAN IBARRETXE'

Raimundo Castro

• Exige el adelanto de las elecciones si el Gobierno no impide la tramitación • Acebes insiste en que el texto encubre una reforma a fondo de la Constitución

 

MADRID - El PP se opondrá al Estatut en el Parlamento del mismo modo que lo hizo con la reforma del rechazado plan Ibarretxe. Su secretario general, Ángel Acebes, afirmó ayer que, al igual que la propuesta vasca, el nuevo Estatut reforma la Constitución y, en consecuencia, su tramitación en el Congreso sólo puede tomarse en consideración con el apoyo de dos tercios de la Cámara, lo que exige el apoyo de su grupo. Acebes adelantó que no otorgarán su voto favorable y dijo que, si se tramita sin su consentimiento, exigirán el adelanto de elecciones generales.

Para Acebes, el Estatut supone una reforma constitucional "encubierta", lo que se evidencia con la alusión a que Catalunya es una "nación". Por eso mantienen la misma estrategia que sostuvieron contra el lendakari vasco. Pretenden que el Congreso ni siquiera tome en consideración el debate ordinario del nuevo Estatut y que se rechace, por la Mesa del Congreso, para que no se discuta la primera semana de noviembre, como está previsto.

OFENSIVA PARLAMENTARIA

La ofensiva parlamentaria del PP se iniciará en el pleno de control del Gobierno que se celebrará el próximo miércoles en el Congreso. El portavoz conservador Eduardo Zaplana preguntará a la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega si el consenso es suficiente para que una comunidad autónoma "pueda proclamarse como nación". Zaplana afirmará, acto seguido, que esa proclamación es contraria a la Constitución.

MOCIÓN DE CENSURA

Responsables del Grupo Popular añadieron a este diario que conocen las dificultades de que prospere su postura porque sólo tienen 148 de los 350 diputados del Congreso. Plantean un posible adelanto electoral que sólo podría llevarse a cabo mediante el triunfo de una moción de censura contra el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero no cuentan con los votos suficientes para salir adelante porque están solos frente al resto de la Cámara.

El secretario general del PP aseguró que el Estatut abre "un proceso de separación territorial" y acusó a Rodríguez Zapatero de haber "azuzado" a Catalunya para que se separe de España, coincidiendo con el plan Ibarretxe, porque reúne todos los requisitos de la libre asociación entre la comunidad autónoma y el Estado. De hecho, Acebes afirmó que el Estatut es más preocupante que el plan vasco porque lo impulsan, al tiempo, Rodríguez Zapatero y el PSC.

COMPORTAMIENTO DIFERENTE

Los conservadores recuerdan que la forma de comportarse de los socialistas ante el Estatut y el plan Ibarretxe es muy diferente porque en el Congreso se opusieron a la tramitación del proyecto vasco, pero ahora aceptarán el planteado por el Parlament aunque represente la misma "fractura" de España.

EL PERIODICO 

Sábado, 1 de Octubre de 2005

VARIOS RESPONSABLES DEL PSOE SE ATRINCHERAN CONTRA EL PROYECTO

Salomé García

• Guerra augura un debate interno "duro" pero sin indisciplinas

 

MADRID - Falta mucho tiempo para que los 168 diputados del PSOE en el Congreso deban apretar el botón del sí que abra paso a la tramitación del Estatut en las Cortes, pero muchos ya han fijado su posición contraria al texto que remitirá el Parlament. Desde el artículo 1, que asigna la definición de "nación" para la autonomía, hasta el sistema de financiación acordado el jueves disgustan a un buen número de socialistas, que echan mano de la advertencia de Juan Carlos Rodríguez Ibarra sobre el peligro de "perder un territorio por empeñarse en asegurar otro".

ADVERTENCIA DE CHAVES

Esta oposición frontal al Estatut tiene adeptos en el Gobierno, en el Congreso, en el Senado, en la ejecutiva del PSOE y entre los barones territoriales. El ministro de Defensa, José Bono, ya dejó claro en múltiples ocasiones su desacuerdo con el contenido de la reforma. Ibarra no puede ser más elocuente en su rechazo, hasta el punto de retar a José Luis Rodríguez Zapatero a enmendarlo en el Congreso hasta calzarlo en el esquema constitucional que tiene el dirigente extremeño. Manuel Chaves, presidente de Andalucía --pero también del PSOE--, recordó ayer en una clara advertencia a su partido que el Congreso es "la garantía" de que el Estatut se convertirá en "constitucional, solidario" y garantizará "la cohesión y el equilibrio" en España.

Las referencias a la capacidad constitucionalizadora del Congreso son constantes en estos socialistas. Aunque con diferentes niveles de crispación, y distinta influencia en el partido, coinciden en ello Álvaro Cuesta, Ramón Jáuregui, Victorino Mayoral, Txiki Benegas, Francisco Fernández Marugán, Juan Barranco y Rafael Simancas, entre otros.

"LO QUE MANDE ZAPATERO"

Alfonso Guerra también tiene dudas y tendrá mucho que decir como presidente de la comisión constitucional del Congreso, que tramitará la reforma. Pero por ahora prefiere recordar que el "PSOE es un partido fuerte", que superará "un duro debate interno". Y, tras la pugna de pareceres, votará lo que se acuerde mayoritariamente "sin indisciplinas". ¿Y qué tesis triunfará? "La que mande Zapatero", apostilla un ministro.

Todo Sobre el 'Estatut' en EL MUNDO

Por Narrador - 17 de Octubre, 2005, 5:50, Categoría: Información en la Prensa

No entramos en detalles. El diario de Pedro J nos ofrece la más completa información con diferencia. Análisis del articulado, opiniones políticas y visiones de expertos en la materia son la base de las informaciones referidas. De imprescindible lectura.

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

'CATALUÑA HA AGOTADO SU MARGEN DE GENEROSIDAD CON LAS ESPAÑAS'

Leonor Mayor

«¿Si sólo nos quieren para pagar y llamarnos insolidarios, qué hacemos todavía en España?», se pregunta Carod dando vivas a la «Nación Catalana Libre» - El Gobierno advierte que el Congreso «retocará el texto si hay problemas de constitucionalidad» y rechaza el modelo de financiación - El PP pide o que el proyecto se tramite en las Cortes como una reforma constitucional, o que Zapatero las disuelva y convoque nuevas elecciones

 

BARCELONA.- Cuando los diputados catalanes se pusieron en pie ante sus escaños ayer a mediodía y entonaron Els Segadors para celebrar la aprobación del nuevo Estatut, se produjo un cambio de etapa en la política catalana.

Con los 120 votos a favor del nuevo texto -los de CiU, PSC, ERC e ICV, que configuran el 90% de la Cámara- no sólo se daba luz verde a la tramitación en las Cortes de la propuesta de ley estatutaria, también se cerraba la era del pujolismo y se abría una nueva fase en la que Cataluña quiere tener mucho que decir en y sobre España: algunos para tratar de cambiarla, otros para intentar dejarla.

«Nos moriríamos de tristeza si no tuviésemos delante el reto de convencer a España, de seducirla», dijo el presidente de la Generalitat en un discurso que giró en torno a dos ideas que, en su opinión, deben articular el nuevo encaje de Cataluña en España: el federalismo y el fin de la solidaridad económica catalana con el resto del país.

«Hemos llegado donde podíamos llegar. Hemos conseguido que otras autonomías estén mejor equipadas que la nuestra, aunque sean más pobres en renta», argumentó. «Pero ahora es el momento de decirles: volad solas, ya estáis en condiciones», añadió Maragall, tras insistir en que Cataluña, como Alemania, «vive una situación de agotamiento del margen de maniobra que tenía para poder ser generosa».

No obstante, el president subrayó que Cataluña no abandonará a otras regiones a su suerte: «Por descontado, seguirán siendo ayudadas», afirmó, resumiendo así la filosofía del nuevo sistema de financiación recogido en la propuesta estatutaria.

Un modelo pactado tras unas arduas negociaciones, primero entre el PSC y ERC, luego entre los socialistas y CiU, que se ha materializado en una petición a las Cortes para que Cataluña sea la titular de todos los impuestos, los recaude, los inspeccione y los regule para después entregar una parte al Estado por dos conceptos: el pago de los servicios que la Administración central presta en territorio catalán y la contribución de solidaridad para el desarrollo de las comunidades más pobres.

La cuestión financiera es la estrella del nuevo Estatut. Pero también lo es el encaje de Cataluña «en la nación de naciones que es España». Maragall reiteró su apuesta por el modelo federal que siempre ha defendido, aunque aseguró que «no nos pelearemos por los nombres». Para el president, la batalla debe librarse contra «la unidad impuesta, que no queremos», para conseguir la «libre unidad», que sí desea el PSC.

ERC no podía estar más feliz con la aprobación del Estatut. Pero la tesis del líder de los republicanos, Josep Lluís Carod-Rovira, no coincide con la del máximo dirigente de los socialistas catalanes: «Para nosotros, es un paso más, no hacia otro Estatut, sino hacia un objetivo legítimo: hacia un Estado, el nuestro», dijo Carod, durante su intervención en la tribuna.

Pero en materia de financiación autonómica, las tesis de Carod sí coinciden con las de Maragall: «Si sólo nos quieren para pagar y llamarnos insolidarios, ¿qué hacemos todavía en España?», se preguntó el líder de la formación independentista.

Las diferencias de concepto entre socialistas y republicanos son innegables, pero la imagen de la política catalana era ayer, por primera vez en mucho tiempo, de unidad. El líder de CiU, Artur Mas, fue el encargado de escenificar esa unión que deja atrás la crisis abierta después de que CiU, pese a ganar las elecciones, no consiguiese gobernar por el pacto tripartito que llevó a PSC, ERC e ICV al Palau.

Y después de la crisis del 3%, generada cuando Maragall acusó al Gobierno de Pujol de cobrar comisiones a los constructores por adjudicar obra pública, y que acabó en los tribunales. Y después de la negociación estatutaria, que ha provocado un cruce de acusaciones e insultos entre los diputados catalanes más propias de un patio de colegio que de un Parlamento...

«A Maragall debemos reconocerle un doble mérito: haber conducido a su partido hacia estas posiciones estando en la oposición, y haber mantenido la apuesta, cuando ya gobernaban en España los que nos podían decir que sí», dijo Mas, reconociendo por primera vez la legitimidad de Maragall como presidente de la Generalitat, y tras asegurar que durante los últimos meses, «por primera vez», la relación entre ambos líderes se ha hecho «más estrecha, más franca».

Mas también fue el encargado de tomar el relevo de la generación política que le precede, el relevo del que ha sido su mentor, Jordi Pujol. «Este proyecto de Estatut no habría sido posible sin el magnífico trabajo de toda la generación que nos ha precedido, sin la que hoy no estaríamos donde estamos», indicó.

En la nueva etapa, que iniciará su andadura en Madrid, las peticiones se harán de golpe y con ambición. La primera fase arrancará la semana que viene, cuando el president del Parlament, Ernest Benach, lleve al del Congreso de los Diputados, Manuel Marín, la proposición de ley estatutaria que ayer se acordó en la Cámara catalana.

Un texto en el que Cataluña reivindica, entre otras muchas cosas, definirse como una nación, participar en las instituciones del Estado, establecer una nueva dialéctica -de tú a tú- con la Administración central, evitar que las leyes españolas invadan las competencias de la Generalitat, remodelar el sistema judicial para que el Tribunal Superior de Justicia catalán sea la última instancia en esta comunidad...

Para la clase política catalana, la unidad que demostró ayer es la clave para poder abordar y conseguir el éxito de este proceso. Y el PSC, como parte de la formación que gobierna en España y con el explícito permiso de CiU, será el encargado de capitanear esta misión. «A partir de este momento, la principal responsabilidad la toma el Partido Socialista», señaló el propio Mas en su discurso, que fue el más aplaudido de la mañana.

Sólo el PP se quedó fuera de esa imagen de unidad. Su líder en Cataluña, Josep Piqué, pronunció un discurso realista, después de que sus 15 diputados fuesen los únicos que votaron en contra de la propuesta para emprender la reforma estatutaria.

Para Piqué, el proyecto de Estatut no pretende otra cosa que romper las reglas del juego, pues «intenta cambiar la naturaleza de los que se llama el Estado de las autonomías y, por tanto, la sustancia del pacto constitucional del 78».

Por eso, en su opinión, no es nada fácil que la reforma se acepte en Madrid y eso, según Piqué, es algo que no se le escapa al resto de los parlamentarios catalanes. El líder popular acusó a sus compañeros de hacer política de una forma «irresponsable», pues «no es bueno que se trasladen determinadas expectativas a los ciudadanos que después podrían verse frustradas».

Pero Piqué predicaba en el desierto. Ni el resto de partidos ni los invitados escucharon sus advertencias. En la tribuna de invitados aplaudieron la aprobación del Estatut el alcalde de Barcelona, Joan Clos; el secretario general de Presidencia, Ernest Maragall; el presidente del Barça, Joan Laporta; el presidente del Instituto de Estudios Autonómicos, Carles Viver Pi Sunyer, y la esposa de Maragall, Diana Garrigosa, entre muchos otros.

Estos invitados asistían a la culminación de un largo proceso. La reforma estatutaria arrancó hace casi dos años con los textos propuestos por la entidad que dirige Pi Sunyer. Unos documentos que analizaba semanalmente la ponencia estatutaria que, entre otros, han integrado Miquel Iceta y Lidia Santos (PSC), Quico Homs (CiU), Joan Ridao (ERC) y Jaume Bosch (ICV). La primera lectura les llevó casi un año.

Tras muchas diferencias, el pasado julio se aprobó una propuesta cuya constitucionalidad fue revisada por el Consell Consultiu durante el mes de agosto. En septiembre se abrió un periodo de duras negociaciones que culminó ayer con el voto a mano alzada de los diputados, con aplausos, con el canto de Els Segadors y con un brindis con cava. Ahora se abre un proceso en Madrid que promete ser igual o más largo e intenso. Un proceso en el que Maragall cuenta con que colabore el presidente del Gobierno: «Zapatero es una persona muy franca muy directa. Él ha proclamado más de una vez que respeta el término de nación para Cataluña y hará todo lo posible por conseguir que España entera lo entienda», dijo el presidente de la Generalitat anoche en declaraciones a TVE.

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

«LO HABEIS HECHO MUY BIEN»

 

Todos los partidos catalanes, excepto el PP, expresaron ayer su satisfacción por la aprobación del Estatut. El propio Pujol felicitó conjuntamente a Mas y Maragall con un «lo habéis hecho muy bien». El ex presidente asumía así que se cierra la era en que Cataluña obtenía de España poco a poco y, principalmente, a través de su apoyo a los distintos gobiernos centrales cuando éstos estaban en minoría.

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL GOBIERNO ADVIERTE DE QUE LAS CORTES LO CAMBIARÁN PARA ADECUARLO A LA CONSTITUCIÓN

Fernando Garea

Zapatero admite ante sus ministros que será «complicado», pero les pide que eviten el alarmismo

 

MADRID.- José Luis Rodríguez Zapatero abrió ayer el Consejo de Ministros animando a sus miembros a trabajar para que el proyecto de Estatut pueda ser modificado en las Cortes hasta convertirlo en una «reforma aceptable».

El presidente tuvo que animar a sus ministros porque algunos tienen la impresión de que el asunto se les ha ido de las manos, que va a ser muy difícil reconducirlo y buscar aliados en el Congreso para hacerlo y que, finalmente, «ha llegado un texto más fuerte de lo que se esperaba», según palabras de un asistente.

No obstante, ayer no hubo respuestas críticas y se pasó rápidamente al primer punto del orden del día del Consejo de Ministros. Antes, Zapatero les avisó brevemente de que hoy sería más explícito en su valoración en un acto programado en León y admitió que el trabajo «será complicado», pero que habrá que hacerle frente.

Fue escueto y hoy intentará desdramatizar, con el argumento de que no hay que temer el debate.

Ayer utilizó el ejemplo el plan Ibarretxe sólo para conminar a los suyos a no seguir los «gritos histéricos de unos y otros» y mantener la calma para reconducir la situación.

El proyecto de Estatuto precisa ser reconducido porque el Gobierno admite abiertamente que tiene aspectos inconstitucionales que habrá que modificar. El más claro es el de la financiación, próxima al concierto vasco, y que supone que Cataluña recaudará todos los impuestos que se paguen en su territorio y luego devolverá al Estado una parte.

De hecho, la vicepresidenta primera y portavoz del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, repitió ayer en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que el propio Consell Consultiu consideró inconstitucional esta propuesta.

La vicepresidenta reiteró la posición del Gobierno: el modelo de financiación debe basarse en la multilateralidad y debe ser igual para todos, con la única excepción de Navarra y País Vasco, tal y como prevé la Constitución.

Financiación rechazada

El modelo establecido en el proyecto de Estatut es singular para Cataluña y, según el Gobierno, no puede ser aceptado en el trámite en las Cortes. «Por ahí no pasamos», asegura un miembro del Gobierno.

El otro punto controvertido es el de la definición de nación, que Zapatero aparentemente ha defendido en público pero que destacados miembros del Gobierno rechazan abiertamente.

De manera significativa, el ministro del Interior, José Antonio Alonso, reiteró ayer su rechazo al uso de ese término en el Estatut en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Como él piensan, al menos, José Bono y Juan Fernando López Aguilar.

Alonso aseguró que da «por reproducidas» sus palabras de rechazo a ese término e incluyó una disquisición sobre «la Constitución como ley de leyes, con un valor intrínseco importante» y la necesidad de respetarla.

Otros puntos rechazados por el Ejecutivo y, por tanto, susceptibles de cambio en las Cortes, son los del blindaje de competencias, el uso unilateral del artículo 150.2 de la Constitución, que permite que el Estado transfiera con una ley competencias propias, y el hecho de que, finalmente, la Generalitat quedaría como única administración en Cataluña. Fernández de la Vega no incluyó ninguna de ellas en su argumentación, alegando que había que esperar al texto definitivo aprobado y su análisis detallado.

Lo que sí hizo fue advertir de que el proyecto será modificado en el Congreso para «aplicar el máximo rigor constitucional» y para que «el texto final sea acorde a la Constitución de la A a la Z».

La portavoz del Gobierno utilizó en público el eufemismo de «retocar» el texto. Lo hizo no porque no sea consciente de que es preciso cambiarlo en profundidad, sino porque el Gobierno cree necesario compaginar esa intención con la imagen de respeto a la decisión del 90% del Parlamento de Cataluña. Por eso, Zapatero pidió a sus ministros respeto al Parlamento catalán.

«Los dos criterios son el respeto por la norma emanada de un parlamento autonómico y máximo rigor constitucional», aseguró. No obstante, repitió que sólo se ha cumplido la «primera fase», y que la segunda y definitiva empieza ahora en las Cortes. O sea, que las Cortes tienen la última palabra.

Por eso, la vicepresidenta primera aseguró que la promesa de Zapatero de respetar el texo que venga de Cataluña sin tocarlo debe entenderse dentro de las condiciones de consenso, constitucionalidad y respeto al interés general.

Cómo la número dos del Gobierno dijo que el proyecto se cambiará en su trámite parlamentario, se supone que es porque no le ve constitucional o bueno para el interés general, porque el consenso es innegable. En todo caso, el Gobierno se encargó ayer de recordar que todos los proyectos de estatutos que han pasado por las Cortes han sido modificados en su trámite.

Otra de las ideas de la portavoz del Gobierno, siguiendo la consigna previa de Zapatero, fue la de rechazar el planteamiento alarmista del secretario general del PP, Angel Acebes. Aseguró que «es un proceso de absoluta normalidad democrática», con unos cauces establecidos.

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

«UN PASO MÁS HACIA UN ESTADIO LEGÍTIMO, EL ESTADO»

Ferran Boiza

BARCELONA.- Encendido. El presidente de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, se alejó ayer de los discursos institucionales del resto de líderes políticos catalanes y se dejó llevar por su vena mitinera, la que explota hasta el límite en las campañas electorales.

No faltaron apelaciones al futuro «Estado» catalán, al «centralismo» de Madrid y a la Historia.

Carod cerró su discurso con un viva a la «Nación Catalana Libre», pero había empezado proclamando que, para su partido, el Estatut aprobado ayer es «un paso más hacia un estadio legítimo, el Estado, nuestro Estado». Y es que, para ERC, el Estatut sólo es una parada más en el largo viaje «hacia la soberanía».

El líder republicano se congratuló de que los «independentistas» hayan conseguido sumar esfuerzos con los «federalistas» del PSC y los «autonomistas» de CiU y reclamó «unidad nacional» en la defensa del Estatut en el Congreso de los Diputados. En esta línea, destacó que el texto aprobado ayer en el Parlament es una «mano tendida al entendimiento con España, un pacto sincero» con el Estado, aunque sólo para los «años más inmediatos». Por ello, reclamó a Rodríguez Zapatero que también «tienda la mano» a Cataluña para que su proyecto de la España plural «no pierda credibilidad».

Sin embargo, y recordando que ya el Estatut de 1932, que reconocía el «derecho a la autodeterminación de Cataluña», sufrió un «recorte colosal» en Madrid, reclamó que el Congreso aborde el debate renunciando a la «mentalidad centralista, uniformista y alérgica a la diversidad» de «quienes todo lo miran y analizan desde un solo punto de vista: la unidad de España».

Para Carod, «si ahora no es posible» que el Congreso acepte las demandas de Cataluña, «se evaporará la posibilidad de pensar que hay otra España, que quiere convivir con nosotros tal y como somos, sin subordinaciones».

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

«AHORA RECLAMAMOS QUE ESPAÑA NO NOS DÉ LA ESPALDA»

Ferran Boiza

 

BARCELONA.- Artur Mas no pronunció ayer un discurso de jefe de la oposición. Su alocución fue más propia de un presidente de la Generalitat. No en vano, ha defendido hasta la extenuación la necesidad de que CiU respaldara el Estatut frente, incluso, a sus más allegados colaboradores y al propio ex president Jordi Pujol.

Y ayer, Mas hizo el discurso que le hubiera gustado pronunciar como inquilino del Palau de la Generalitat. Alejado del radicalismo de otros, el líder de CiU destacó que el Estatut ha sido aprobado por «vías democráticas y pacíficas, ajustándonos al marco legal, la Constitución».

En su opinión, el texto es un «buen Estatut, ambicioso, que fija el horizonte nacional» hacia el que se dirige Cataluña. «No podíamos fallar, y el miedo a lo que pueda suceder en Madrid no podía condicionar nuestros anhelos», sostuvo el líder de CiU.

Para Mas, «Cataluña ha hablado a través de su Parlament con la voz clara y alta», aunque todavía queda lo más difícil: «Ahora tenemos que sabernos explicar y hacernos entender, pero también hacernos respetar».

El presidente de CiU recordó que «Cataluña no ha dado nunca la espalda a España» y, por ello, se permitió reclamar que, «ahora, España no nos dé la espalda a nosotros». Eso sí, prefirió imaginar que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, cumple su palabra y el Congreso de los Diputados ratifica el texto aprobado ayer por el Parlament. El proceso «no puede acabar mal porque no quiero imaginar las consecuencias», dijo Mas, para añadir: «Nadie saldría indemne».

Después de pedir disculpas a los catalanes por la excesiva dilatación de la negociación, el jefe de la oposición en Cataluña apuntó que, a partir de hora, la principal responsabilidad recae en el PSC, que tendrá que defender el proyecto estatutario ante el PSOE en Madrid.

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL PP RECLAMA ELECCIONES ANTICIPADAS SI EL GOBIERNO NO TRAMITA UNA REFORMA CONSTITUCIONAL

Carmen Remirez de Ganuza

Entiende que el Estatut es un cambio encubierto de la Carta Magna y requiere una mayoría cualificada - Acebes: «El presidente del Gobierno ha azuzado a una comunidad autónoma a separarse de España»

 

MADRID.- El PP reclamó ayer al Gobierno que convoque elecciones anticipadas en el caso, ya prácticamente anunciado, de que acepte debatir el Estatut en el Congreso como si fuera una reforma estatutaria normal, en lugar de hacerlo con los mecanismos y garantías establecidas para una auténtica reforma constitucional.

Así, según el criterio político desvelado ayer por el número dos del partido, Angel Acebes, el debate del polémico texto en el Congreso precisa de una mayoría de los dos tercios del Hemiciclo -no sólo la mayoría absoluta contemplada para las reformas estatutarias, y que hace prescindible al PP-, así como la posterior disolución de las Cámaras, para su definitiva aprobación -también con la suma de dos tercios de los escaños- en el nuevo Parlamento.

Conscientes de que el Gobierno no parece dispuesto a afrontar esta tarea, para la que serían necesarios los votos del PP, los hombres de Rajoy adelantaron ayer una segunda advertencia, reclamando unas elecciones anticipadas como única alternativa posible a la señalada reforma constitucional. Según explicó Acebes, todos los españoles tienen «derecho» a opinar sobre un proyecto de esta trascendencia para su propia soberanía y que «no estaba en ningún programa electoral».

En definitiva, por un camino o por el otro el primer partido de la oposición no ve compatibilidad entre la tramitación del Estatut y la continuidad de la presente legislatura.

La aprobación, ayer, del nuevo texto en el Parlament fue ponderado por el secretario general de los populares como de una «extrema gravedad». Acebes asimiló desde el punto de vista doctrinal el Estatut con el plan Ibarretxe, pero lo consideró aún «más preocupante» porque la reforma auspiciada por el PNV desde el Gobierno vasco «no venía, como ésta, impulsada por el presidente del Gobierno, ni apoyada por el Partido Socialista de Euskadi».

En la afirmación más dura pronunciada ayer, Acebes llegó a proclamar que, «por primera vez en las páginas de nuestra Historia, asistimos a que un presidente del Gobierno ha azuzado a una comunidad autónoma para separarse de España».

La autoproclamación de Cataluña como nación -promovida por el propio Zapatero, según subrayó-, la definición de una fiscalidad y de una Justicia propia, y la relación de bilateralidad con el Estado son, a su juicio, la sustancia del cambio de reglas del juego establecidas en la Constitución del 78 y la equivalencia con un proyecto de «libre asociación».

Peor que el 'plan Ibarretxe'

El ejemplo del plan Ibarretxe sirve a los populares para alertar a los españoles de que no es posible, en las actuales condiciones políticas, celebrar un Pleno como el de febrero pasado, en el que los dos partidos mayoritarios rechazaron con sus votos la toma en consideración de la pretendida reforma estatutaria.

Aquel Pleno, en el que el propio Juan José Ibarretxe defendió su plan, tenía el mismo objeto que el de la semana pasada, en que se aprobó la toma en consideración de la reforma del Estatuto valenciano, con la presencia de Francisco Camps en la tribuna de invitados.

En opinión del PP, si el Gobierno no se compromete previamente -como lo hizo en el caso vasco- a rechazar el debate en Comisión, tampoco debe celebrarse el Pleno de su toma en consideración. Así, técnicamente, el momento para convocar elecciones se situaría entre la admisión a trámite del Estatut por parte de la Mesa del Congreso de los Diputados, y la fecha prevista para el Pleno.

Para los populares, existe en todo caso un plan C -si no hay reforma constitucional ni elecciones anticipadas-, que es el que dicta el realismo político. Si, como parece, Zapatero y su partido dan luz verde a la negociación del Estatut en el Congreso, el PP participará «de manera activa» para oponerse, artículo por artículo, a que el texto vea la luz. Como decía días atrás Rajoy, «daremos la batalla por España».

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL PSC DICE QUE ESTÁ EN JUEGO EL ESTATUT Y LA RELACIÓN CON EL PSOE

Manuel Sanchez

Guerra intuye una negociación «complicada» pero sin dramatismos

 

MADRID.- Rechazo frontal y mayoritario al Estatuto de Cataluña. Preocupación generalizada por el periodo político que se avecina. Y, sobre todo, malestar político. Así está la situación en las filas del PSOE tras la aprobación de la reforma del Estatuto de Cataluña.

Sin embargo, predomina la sensación de esperar a ver qué pasa. Hay interés por oír un pronunciamiento de José Luis Rodríguez Zapatero. Como se suele decir, que fije posiciones.

Además, Alfonso Guerra, como presidente de la Comisión Constitucional y con su experiencia en negociaciones similares durante la Transición, da tranquilidad a algunos sectores del partido.

De hecho, ayer, el ex vicepresidente del Gobierno hizo unas declaraciones muy moderadas. Afirmó que la negociación será «complicada y larga».Insistió en que ve aspectos muy problemáticos en muchos artículos y anunció futuras modificaciones.

Sin embargo, insistió en que nadie «debe dramatizar» si se hacen cambios, a la vez que recordó que «lo que se ha aprobado ayer no es un Estatuto, es una Proposición de Ley y las Proposiciones de Ley se aprueban en el Parlamento de España, no en los parlamentos de las comunidades autónomas», dijo.

La sensación más extendida en el PSOE, sin embargo, es que el Parlamento se va a encontrar con una situación muy complicada, donde están en juego muchas cosas y no sólo el Estatuto.

De hecho, un portavoz del PSC comentó ayer a EL MUNDO su convencimiento de que la reforma estatutaria saldrá adelante en el Congreso, aunque puedan existir determinadas modificaciones. «Y debe salir», dijo, «porque aquí no sólo está en juego la aprobación del Estatuto, sino también las relaciones en el futuro entre el PSOE y PSC».

A la postura del PSC se responde desde algunos escaños del PSOE diciendo ya, de antemano, que tal y como está aprobado el Estatuto de Cataluña que no cuenten con sus votos ni, incluso, con su continuidad como diputados o en el partido.

Sin embargo, en esto también Guerra hizo ayer de parachoques, al asegurar que en el PSOE «se discutirá, y lo que diga la mayoría del grupo será lo que se adopte. Los partidos políticos catalanes ya han hecho su labor, y ahora les toca a los grupos del Parlamento nacional», indicó.

Ante este panorama, un veterano conocedor del PSOE, que cumplirá en 2006 veinte años en la cocina del partido, indicó: «Van a producirse grandes tensiones y nos esperan momentos difíciles. Pero es Rodríguez Zapatero quien ha querido que esto sea así. Al final, esto saldrá, mejor o peor, pero saldrá. Pero vienen tiempos duros. Depende del presidente cómo sepa administrarlos».

El martes, en la reunión del Grupo Parlamentario Socialista, a buen seguro que empezarán las discusiones políticas, porque hay posiciones muy encontradas.

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

PIQUÉ: «SE DEBILITA EL VÍNCULO CON EL CONJUNTO DE ESPAÑA»

Ferran Boiza

 

BARCELONA.- Sobre las 11.00 horas de ayer, cuando el presidente del Parlament, Ernest Benach, daba cuenta de la votación que aprobaba el nuevo Estatut, los 120 diputados que lo habían respaldado se pusieron de pie y aplaudieron. También en la tribuna de invitados se aplaudía. En el hemiciclo, sólo los ujieres y los 15 diputados del PP, que permanecieron sentados, no lo hicieron, poniendo en evidencia la soledad en que se encuentra en Cataluña el partido de Josep Piqué.

El presidente del PP catalán inició su intervención denunciando que el nuevo Estatut «debilita los vínculos de Cataluña con el conjunto de España» y que «aleja sentimentalmente a Cataluña de España», y señaló un culpable: Pasqual Maragall. Para Piqué, es comprensible que partidos nacionalistas, como CiU o ERC, busquen distanciarse del resto del Estado, pero aseguró que le cuesta «mucho más comprender que fuerzas políticas con proyectos para el resto de España entren en este juego». Por ello, presentó al PP catalán como la única fuerza política catalana que quiere «fortalecer los vínculos de Cataluña con el conjunto de España».

Una de las críticas más repetidas desde las filas del PP durante los tres días de debate estatutario en el Parlament ha sido que el nuevo texto pretende modificar la estructura del Estado. Piqué, en su intervención de ayer, no lo obvió y criticó que, en el «trasfondo» del nuevo Estatut, se encuentre el deseo de «modificar la naturaleza del Estado». No en vano, el Estatut define a España como un «Estado federal», pese a que la Constitución no lo recoge.

El líder popular exigió pragmatismo a los políticos catalanes y les pidió que no den por conseguidas las demandas incluidas en el texto, porque los recortes en Madrid pueden generar «frustración» en Cataluña.

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

LOS 10 PUNTOS INCONSTITUCIONALES DEL ESTATUT, SEGÚN EL PP

Desde el término 'nación' a los derechos históricos o la financiación, los 'populares' hallan numerosas vulneraciones a la Carta Magna

 

MADRID.- El Partido Popular ha elaborado un informe de 10 puntos en el que argumenta la inconstitucionalidad del texto aprobado ayer por el Parlament catalán. Este es el documento íntegro:

«La propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía vulnera la Constitución en aspectos esenciales de la misma. La propia configuración del proyecto, en sus planteamientos, es contraria a la Constitución. Informes, como un voto particular en el Informe del Consejo Consultivo de Cataluña, han detallado más de 80 supuestos de inconstitucionalidad. Este informe se limita exclusivamente a los 10 aspectos más destacables, agrupándose en muchos de ellos distintos motivos concretos de inconstitucionalidad del articulado:

1. Término 'nación' / Referencia a un Estado plurinacional

El concepto nación es un concepto jurídicoconstitucional, que va aparejado a la idea de soberanía. Vulnera el artículo 2 de la Constitución española.

2. Derechos históricos

Aún pervive la referencia a los derechos históricos para justificar la posición especial de Cataluña en aspectos como la educación, competencia que se atribuye con carácter exclusivo, obviando la legislación básica del Estado.

3. Deber de conocer la lengua oficial, que además se impone a todos los funcionarios de la Administración de Justicia. Vulnera, entre otros, el artículo 3 de la Constitución.

4. Poder Judicial

Conduce en la práctica a la creación de un Poder Judicial propio en Cataluña. Vulnera, entre otros, los principios de unidad jurisdiccional y de igualdad en la aplicación de la Ley, regulando además una materia que la Constitución reserva a una ley orgánica (art. 122 y 117).

Configura el Tribunal Superior de Justicia como la última instancia judicial, atribuyéndole el conocimiento de los recursos de casación y limitando la función del Supremo al recurso para unificación de doctrina.

Crea una Sala de Garantías en el TSJ para conocer los actos que vulneren los derechos reconocidos por el Estatuto.

Crea el Consejo de Justicia de Cataluña, como órgano delegado del CGPJ.

Regula el nombramiento del presidente del TSJ, a partir de una terna designada por el Consejo de Justicia de Cataluña.

Crea el fiscal superior de Cataluña, que se regirá por una Ley del Parlament.

5. Técnica del blindaje de competencias y delimitación de la legislación básica del Estado

Determina cuáles deben ser las competencias del Estado, bien de forma expresa, bien mediante la utilización de la técnica de incorporar en el Estatuto una cláusula general de atribución competencial en favor de la comunidad autónoma. Y revisa el concepto formal y material de las bases que al Estado sólo corresponde fijar, convirtiéndolas en meros principios y reglas orientadoras. Vulnera el reparto competencial establecido en el Título VIII de la Constitución.

6. Atribución de competencias vía artículo 150.2 de la Constitución española

El Estatuto atribuye a la Generalitat competencias exclusivas del Estado, obligando a éste a cederlas mediante una ley de Transferencias, regulada en el art. 150.2 de la Constitución. La transferencia o delegación de facultades en materias de competencia estatal es una potestad unilateral del Estado, que exige que la competencia sea delegable por naturaleza, ha de hacerse caso por caso y es esencialmente revocable por el Estado, que puede establecer los mecanismos de control oportunos.

Puertos y aeropuertos de interés general.

Dominio público radioeléctrico.

Red viaria.

Inmigración y extranjería.

Otorgamiento de permisos de conducir, matriculación de vehículos y la ejecución en general de competencias sobre tráfico, circulación de vehículos y seguridad vial.

Consultas populares.

Títulos académicos y profesionales.

Fijación de las demarcaciones judiciales y planta judicial.

7. Modificación de leyes generales del Estado

El Estatuto impone la modificación de una serie de leyes generales del Estado para dar efectividad a una serie de preceptos que afectan:

Ley Orgánica del Poder Judicial.

Ley Orgánica del Tribunal Constitucional.

Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal.

Ley Orgánica de Régimen Electoral General.

Lofage.

Ley reguladora del derecho de referéndum.

Así como todas las leyes del Estado que regulen organismos en los que la Generalitat se reserve el derecho a designar representantes.

Es inconstitucional que el Estatuto establezca una obligación al Estado de modificar una ley de aplicación general, predeterminando además el contenido de aquélla.

8. Relación bilateral Estado-Generalitat

Se establece una relación de igual a igual entre el Estado y la Generalitat. La Generalitat tendrá plena capacidad para decidir con carácter exclusivo y excluyente sobre los asuntos esenciales que atañen a los catalanes, sin perder la capacidad de codecidir con el resto de España los asuntos que afectan a todos los españoles.

La Generalitat pasa a tener una especie de competencia exclusiva sobre todo su territorio. Prácticamente cualquier actuación de la Administración General del Estado en Cataluña requerirá su consentimiento en el marco de una Comisión bilateral.

El Estatuto establece un sinfín de supuestos en los que el Estado necesitará permiso de la Generalitat para actuaciones que tengan que ver con Cataluña, como es el caso de:

Trazar carreteras nacionales o ferrocarriles de alta velocidad.

Realizar trasvases de agua.

Adquirir bienes de interés cultural o autorizar instalaciones de energía eléctrica.

Determinar la ubicación de infraestructuras y equipamientos de titularidad estatal en Cataluña.

Declarar y delimitar espacios naturales de protección estatal.

Esta Comisión bilateral tiene, además, facultades para determinar con el Estado la orientación de un buen número de políticas públicas que son competencia del Estado, como la política migratoria, la planificación de la Sanidad, de la energía, de la actividad económica

La Generalitat se reserva el derecho a designar un representante en todos los organismos estatales reguladores, nombrado por razón de su procedencia geográfica (Banco de España, CNMV, CMT, Tribunal de Cuentas, Consejo Económico y Social, AEAT, Comisión del Sistema eléctrico, Agencia de Protección de Datos, Consejo de RTVE), además del derecho a participar en la designación de los miembros del Tribunal Constitucional y del CGPJ.

9. Relaciones con la Unión Europea y acción exterior de la Generalitat

Vulnera la reserva estatal en materia de relaciones exteriores, así como la relativa a la suscripción de tratados internacionales.

10. Financiación

Fija un modelo unilateral de financiación que vulnera los principios de igualdad y solidaridad, reconocidos en el art. 2, además de lo dispuesto en los artículos 156 y 157 de la Constitución. Podría ser también contraria a lo dispuesto en el artículo 133 de la Constitución española, ya que la potestad para establecer y exigir tributos corresponde única y exclusivamente al Estado, y las comunidades autónomas sólo pueden establecer y exigir tributos cuando así lo decida el Estado y en los términos en que el Estado establezca. Puede vulnerar también la autonomía local».

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL PADRE FUNDADOR DE TODOS LOS HUEVOS

Lourdes Martin Salgado

...«Le pido, con la máxima cordialidad, afecto y respeto, al presidente de la Generalitat y a todos ustedes, que no obliguen a CiU a decir que no, cuando nosotros queremos decir que sí»... (Artur Mas / Pleno del Parlamento de Cataluña)

 

Puede que Artur Mas sea la oposición en Cataluña, pero esta semana ha logrado aparecer como el auténtico president, liderando al tripartito exactamente donde él quería. Mientras los de Maragall y toda la prensa catalana se esforzaban por poner en evidencia al líder de CiU como el obstaculizador del acuerdo para el Estatut, aquél supo dar la vuelta a la tortilla con su discurso en el Parlament. Son ustedes, vino a decir, los que quieren un «Estatuto cojo», y yo no lo consentiré. «No nos obliguen a votar no». Por eso, es de justicia considerar a Mas el principal padre fundador del polémico texto final, financiación incluida.

Fundamentalmente, Mas ha partido de una falacia de petición de principio, en la que simplemente se afirma aquello que se debería demostrar. Después de haber conseguido todo lo que como nacionalista e intervencionista pudiera desear, el líder de CiU afirmó que un Estatuto sin modelo de financiación no sería Estatuto. La financiación, señaló Mas, es «la madre de todos los huevos».La argumentación falaz consiste después en plantear como probatorias al resto de parlamentarios pro Estatuto una serie de premisas que aquéllos no puedan rechazar, implicando que aceptarlas conduce necesariamente a la conclusión que defiende el orador. Las premisas de Mas fueron tres: una, que el Estatuto «ha de servir al menos para una generación entera»; dos, que los parlamentarios catalanes «no deben subordinarse a otras realidades» (entiéndase, el Congreso de los Diputados), y la tercera, que «no somos nosotros desde Cataluña los que debemos aplicarnos las rebajas y hacer lecturas restrictivas de la Constitución española». Además, para redondear su argumentación, Mas recordó una realidad de la que Zapatero no ha querido o no ha sido capaz de enterarse hasta ahora, y es que, puesto que «Cataluña es una nación», tal y como aprobó el Parlament, «eso, lógicamente, no es una descripción retórica, ni tampoco una definición estética. Eso tiene consecuencias. Y nosotros, lógicamente, hemos defendido esas consecuencias. Un país que se define como nación ha de comportarse como tal».Aquí no le falta razón a Mas.

Por supuesto, el líder de CiU en ningún momento renunció a la estrategia favorita de todo nacionalista, que es la de pedir a los demás que no actúen de forma partidista cuando se trata de Cataluña. Ni un sonrojo por el hecho de que durante año y medio hayamos sido testigos de un proceso que respondía únicamente al interés de los partidos. La retórica lo aguanta todo, y cuando Mas dice que «éste es un terreno en el que no podemos hacer renuncias de país», ha de entenderse que no es él el que habla, ni siquiera CiU, sino la mismísima Cataluña. De nuevo, ningún miembro del tripartito va a poner en evidencia esta falacia, por el simple hecho de que ellos la utilizan a diario.

El delfín de Pujol no dejó ningún fleco que pudiera indicar que no era su proyecto esencial el que se iba a aprobar, aclarando que en nada iba a diluir su propuesta. Sólo la iba a aderezar, dijo, con palabras «reimaginadas». Al fin y al cabo, espetó a Maragall, usted y yo ya habíamos llegado a un acuerdo. Y es entonces cuando Mas clava la estocada final: «En situaciones complicadas como la que vivimos es cuando un president es más necesario».«Alguien como yo»... no le hizo falta añadir.

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

LA SOCIEDAD CIVIL CATALANA CELEBRA EL ACUERDO Y DESTACA LA FINANCIACIÓN

 

BARCELONA.- La sociedad civil catalana aplaudió ayer el final del proceso estatutario y se mostró satisfecha por el techo de competencias conseguido. Desde las organizaciones empresariales a las centrales sindicales se destacó principalmente el nivel de consenso conseguido y el modelo de financiación.

Fomento del Trabajo calificó de «paso adelante» la aprobación del Estatut en Cataluña con una «amplia mayoría». La única objeción de la organización presidida por Joan Rosell es el hecho de que «las nuevas aspiraciones que la propuesta plantea tienen que poder ser integradas en el bloque de constitucionalidad en la fase que ahora se abre», por lo que pidió que se dejara a un lado «cualquier prejuicio».

La patronal independiente de pymes, Pimec, habló de la jornada de ayer como «un día histórico». Su presidente, Josep González, destacó la mejora de financiación que supondrá para Cataluña el nuevo texto -«que tanto necesitamos y hemos perdido», señaló-.Según explicó a Europa Press, esos nuevos recursos deberán servir para reducir el retraso en infraestructuras e incentivar la internacionalización de las empresas catalanas.

Más optimistas que las patronales fueron los sindicatos. CCOO manifestó su «plena satisfacción» por el acuerdo, porque supone «un paso adelante» para «hacer efectiva la voluntad del pueblo de Cataluña de ampliar el autogobierno, mejorar la financiación y afirmar la identidad nacional a partir del reconocimiento y mejora de los derechos de ciudadanía».

El segundo sindicato, UGT, también valoró positivamente el resultado del Pleno estatutario. Su secretario general, Josep Maria Alvarez, subrayó que el nuevo Estatut permite tener «nuevas herramientas para acercar más la Administración y el Gobierno a los ciudadanos».

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL GOBIERNO QUIERE QUE SE DEBATA LA ADMISIÓN A TRÁMITE EL 22 DE NOVIEMBRE

Fernando Garea

 

MADRID.- El Gobierno quiere que el martes 22 de noviembre el Pleno del Congreso de los Diputados debata y vote la admisión a trámite del proyecto de Estatut.

El texto llegará al Congreso la próxima semana cuando el presidente del Parlamento catalán entregue a Manuel Marín el proyecto. El presidente de la Cámara Baja deberá someter el texto a la Mesa del Congreso para que lo califique y lo remita al Pleno para su admisión a trámite.

El PP ha dicho que se opondrá a que la Mesa tramite el proyecto, pero como está en minoría no podrá evitar el Pleno del 22 de noviembre. Ese día intervendrá una delegación del Parlamento catalán con un máximo de tres miembros que podrían ser Pasqual Maragall (PSC), Artur Mas (CiU) y Josep Lluis Carod-Rovira (ERC).Intervendrán todos los grupos y por parte del Gobierno, podría estar María Teresa Fernández de la Vega, como con el valenciano.

Se votará y bastará mayoría simple para que se tramite. Está asegurado superarla con creces con el apoyo del PSOE, CiU, ERC, IU, PNV y Grupo Mixto. El texto llegará en diciembre a la Comisión Constitucional que preside Alfonso Guerra y se abrirá el plazo de enmiendas. El siguiente paso será que una delegación del Parlamento catalán y otra del Congreso negocien durante dos meses las enmiendas. No está previsto que se pueda ampliar el plazo que puede iniciarse en febrero, pero bastará el acuerdo de todos y es previsible que así se haga.

Ese calendario puede retrasarse si hubiera problemas con el valenciano, porque la disposición transitoria sexta de la Constitución establece que antes de empezar a correr el plazo de dos meses tendrá que salir de la Comisión el estatuto que haya entrado antes, es decir, el valenciano.

Los pasos del proceso

El texto resultante se votará en la Comisión Constitucional. Si no hay acuerdo, prevalecería el criterio de los diputados nacionales sobre el de los autonómicos. La mayoría simple del Parlamento catalán puede retirar en cualquier momento el texto y abortar el proceso. ERC y CiU tendrían votos suficientes si consideraran que se recorta en exceso.

Luego se sometería a votación el proyecto en el Pleno. Primero por partes, para lo que bastaría mayoría simple y luego habría una votación global en el Pleno que precisa mayoría absoluta, o sea, 176 diputados. Por tanto, no es preciso el acuerdo entre el PP y el PSOE.

El proyecto iría al Senado donde podrían introducirse enmiendas, aprobarse sin cambios u oponer un veto. Si hubiera cambios, deberían ratificarse en el Congreso y si hay veto -el PP no tiene mayoría suficiente-, levantarse en la Cámara Baja. En todo caso, habría una votación final en el Congreso.

El Gobierno quiere que salga de las Cortes antes de verano y el sueño casi imposible de Maragall es que el referéndum que cierra el proceso se celebre en Cataluña el simbólico 11 de septiembre, la Diada Nacional.

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

LA GENERALITAT VALENCIANA RECURRIRÁ SI SE MANTIENE EL MODELO FINANCIERO

Xavier Borras

 

VALENCIA.- El Gobierno valenciano recurrirá a todas las vías jurídicas posibles para combatir el Estatuto de Autonomía de Cataluña si éste se aprueba con el modelo de financiación secundado por la mayoría del Parlamento catalán. El vicepresidente del Consell, Víctor Campos, fue ayer muy claro: «No nos estaremos quietos si se pretende tener ventajas en la financiación y en la prestación de servicios en detrimento de la Comunidad Valenciana», sentenció.

La Generalitat Valenciana, señaló, «no va a aceptar que se rompa un modelo que nos afecta a todos». Para el Gobierno valenciano resultaría «casi imposible» que la reforma catalana sea ratificada en su integridad por las Cortes Generales. «Tiene aspectos que desbordan el marco constitucional», dijo el conseller.

Campos actuó de portavoz tras la reunión del Pleno en ausencia del conseller Esteban González Pons. Se suscitó la incógnita de si, cuando se apruebe el Estatuto valenciano y en caso de que prospere el catalán, la Generalitat usará la cláusula Camps, que reclama para la Comunidad Valenciana la aplicación de las competencias que asuman otras regiones.

Campos no lo tenía claro: «No tiene por qué afectarnos a la hora de activar ningún tipo de cláusula, una vez aprobada nuestra reforma», indicó. En su opinión, «la Constitución no se verá modificada por las propuestas aprobadas en Cataluña».

Campos cree que la Constitución delimita perfectamente «el marco de financiación de las comunidades». Para el conseller, ambos estatutos representan dos modelos políticos diferentes. La Comunidad Valenciana, «el respeto constitucional y el pacto» y Cataluña, «la ruptura».

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

CATALUÑA SE ARROGA NUEVOS LÍMITES EN SU SOLIDARIDAD FINANCIERA CON EL RESTO DE ESPAÑA

Carlos Segovia

Diseña un sistema federal en el que aportará dinero a otras CCAA «si hacen el mismo esfuerzo fiscal»

 

MADRID.- El Parlamento de Cataluña se arroga en el Estatuto de Autonomía el derecho a establecer nuevos límites en su solidaridad financiera con el resto de comunidades autónomas. El objetivo es conseguir mejorar sus ingresos en una cantidad, aún impredecible, de miles de millones de euros anuales.

El Título VI del texto aprobado en el Parlamento catalán diseña un nuevo sistema federal de financiación autonómica que, sin llegar al concierto económico vasco y el convenio navarro, va mucho más allá que el modelo actual de régimen común en el que está integrada Cataluña con el resto de regiones.

El sistema

El Gobierno de Cataluña recaudará y gestionará todos los impuestos en su territorio, ya sean de naturaleza estatal (incluido el Impuesto de Sociedades) o autonómica. El concepto es que todos los impuestos se comparten con el Estado en un porcentaje por concretar. El conseller de Finanzas de la Generalitat, el socialista Antoni Castells, cerebro del modelo, ha retirado la petición inicial de la cesión a Cataluña de al menos el 50% de los distintos impuestos, al ser considerada inconstitucional.

En el modelo actual, el Estado ya comparte impuestos con las comunidades de régimen común, pero en porcentajes muy inferiores en los más importantes como el IRPF (33%), IVA (35%), Alcohol y Tabaco (40%). El Estado no ha cedido nada del Impuesto de Sociedades.

La Agencia Tributaria

El organismo de nueva creación encargado de toda actividad recaudatoria en Cataluña no será la Agencia Tributaria estatal, como hasta ahora, sino la nueva catalana. Esta, colaborará con la estatal, pero no sólo gestionará, sino que también, según el Estatut, se encargará de «la inspección de todos los impuestos». Este punto preocupa especialmente en la Agencia Tributaria en Madrid, porque ya ha habido malas experiencias en el País Vasco al dejar el control del fraude fiscal en manos autonómicas.

La «aportación»

No lo llaman cupo, como en el concierto vasco, pero el principio es similar. Actualmente, el Estado es el máximo recaudador en todo el país, salvo en las comunidades forales, y redistribuye el dinero posteriormente. Pero la Generalitat pretende recaudar todo el dinero en su territorio y aportar después dinero al Estado por dos conceptos. El primero, para sufragar los servicios estatales prestados en Cataluña, como pueden ser la política exterior o la defensa.

El segundo, por la llamada «aportación a la solidaridad». Actualmente, el Estado redistribuye los recursos del modelo de financiación autonómica en función de la población, el envejecimiento de los habitantes, su dispersión geográfica o el problema de la insularidad. Pero el Estatut señala que es Cataluña la que decide de forma negociada con el Estado lo que debe aportar al resto de España y lo hace con nuevos criterios. El primero, «la Generalitat contribuye a la solidaridad con las demás comunidades autónomas para que los servicios prestados por los distintos gobiernos autonómicos a sus ciudadanos puedan tener niveles similares, siempre que lleven a término un esfuerzo fiscal también similar». Según el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, «Cataluña ayudará a otras comunidades si se ayudan también». Tanto las prósperas como las menos prósperas deben realizar el mismo esfuerzo recaudatorio. Y, además, para calcular el que hace Cataluña, el Parlament cree justo tener en cuenta no sólo los impuestos que pagan sus ciudadanos, sino los precios que pagan por usar autopistas de peaje y otros servicios.

Y hay más límites; Cataluña aportará el dinero que pueda teniendo en cuenta «sus necesidades de gasto y su capacidad fiscal, determinada con relación a la media de las comunidades autónomas y con el grado de progresividad que se determine». Y, finalmente, Cataluña no acepta que, después de hacer la aportación, pueda perder puestos en renta per cápita con respecto a otras comunidades.

Diferencias con Euskadi

El Concierto vasco es más insolidario que el nuevo que pretende Cataluña. Por un lado, si en el País Vasco o Navarra la recaudación de impuestos mejora un año espectacularmente, el Estado no se beneficia en nada, porque lo que recibe, el llamado cupo, es invariable. Por otro, según denuncian todas las comunidades autónomas, el País Vasco y Navarra se limitan con su cupo a pagar las competencias no transferidas que el Estado presta en su territorio, pero sin contribuir a los fondos de solidaridad interterritoriales.

Fondos de la UE

Se pretende también «negociar el porcentaje de participación de Cataluña en la distribución territorial de los fondos estructurales europeos». Hasta ahora deciden el Estado y la UE.

EL MUNDO

Sábado, 1 de Octubre de 2005

EL ESTATUT RECOGE EL «DERECHO DE LOS CATALANES A DECIDIR SU FUTURO»

Ferran Boiza

 

BARCELONA.- No se utiliza el término autodeterminación, pero tampoco hace falta. Con nocturnidad, a la 1.45 horas del viernes, la Cámara catalana aprobó el preámbulo del Estatut, que recoge textualmente «la vocación y el derecho de los ciudadanos de Cataluña de determinar su futuro como pueblo, que el Parlament ha expresado reiteradamente».

El texto definitivo, aprobado con el respaldo de los 120 diputados del tripartito y de CiU, y la oposición del PP, incluyó finalmente una modificación importante respecto al texto inicial, redactado por Xavier Rubert de Ventós por encargo personal del presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall. En el apartado en el que se apelaba a la «vocación de los ciudadanos de Cataluña de determinar libremente su futuro» se añadió finalmente, de madrugada, el término «derecho», con lo que el sentido cambiaba de forma significativa.

Además, el texto definitivo afirma que «Cataluña, en su proceso de construcción nacional, expresa su voluntad de ser y de continuar avanzando en el reconocimiento de su identidad colectiva». El preámbulo recoge que los derechos de Cataluña provienen de la Historia y, en este sentido, indica que el Estatut «es el depositario de una memoria y guarda el recuerdo de todos los que lucharon y de los que se exiliaron o, incluso, de los que murieron por el reconocimiento de los derechos nacionales de Cataluña y los derechos sociales de los catalanes».

Este apartado del Estatut incluye un decálogo que, según Maragall, deberían aprenderse los escolares de memoria. El primer punto de dicho decálogo es toda una declaración de intenciones: «Cataluña es una nación».

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